ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

domingo, 12 de abril de 2015

Cinco trucos para escribir artículos de calidad Pedro Escudero

Cinco trucos para escribir artículos de calidad
Pedro Escudero

1- Escribe sobre algo que conozcas bien.

Existen articulistas profesionales capaces de escribir sobre cualquier tema, pero incluso los más habilidosos tan solo consiguen un texto brillante en lo formal pero que trasluce falta de espíritu. Escriben de segunda mano, readaptan el conocimiento de otros y el resultado se resiente.

Por otro lado, escribir de algo que conoces, que te apasiona, resulta más sencillo que si debes ocuparte de un tema que te parece irrelevante o incluso árido. Además al escribir sobre una materia que conoces evitas caer en incoherencias que luego hagan que te saquen los colores.

2- Vigila la estructura del texto.

Son muchos los blogueros a los que he escuchado quejarse porque sus entradas más extensas reciben menos visitas que aquellas de menor extensión, aunque consideran a las segundas más interesantes y con mejores contenidos.

No sin cierta razón achacan esta falta de lecturas al formato que se da en Internet. El lector medio encuentra los párrafos demasiado largos extenuantes para lectura y pasa -en la mayoría de las ocasiones de manera inadvertida- de una lectura comprensiva a una superficial, para finalmente abandonar la entrada sin haber llegado a concluirla.

¿Cómo conseguir entonces que nuestros artículos más largos tengan la repercusión que deseamos?  Haciendo que la lectura no resulte dificultosa para nuestro visitantes. Divide el texto en secciones con títulos diferenciados e incluso imágenes que separen cada una de ellas. Buena parte del éxito de las famosas listas de trucos tan extendidas en la blogosfera se debe a sus buena estructuración de cara a su lectura comprensiva.

3- Explica como te gustaría que te explicasen.

Debes procurar ser pedagógico, pero evitando resultar excesivamente oscurantista en tu exposición, salvo si te diriges un público especializado y minoritario y tu intención no es otra que trasmitir a un círculo cerrado determinados conocimientos técnicos

Sin caer en el simplismo, procura  utilizar un lenguaje sencillo que pueda ser comprendido por una amplia gama de lectores potenciales. Se claro en las exposiciones y  refuérzalas si lo consideras necesario con ejemplos.

4- Cuida tu escritura.

Escribe sin faltas de ortografía. Parece algo obvio, pero son demasiados los textos en la red que acumulan faltas de ortografía línea tras línea. Incluso el lector más predispuesto hacia la información que le ofreces abandonará tu artículo si se encuentra con numerosas faltas.

Cuida también la gramática y la sintaxis de tu oraciones. Numerosas sentencias subordinadas harán tu texto farragoso y dificultarán  la lectura. Tampoco caigas en el extremo opuesto. Las frases demasiado cortas dan sensación de apresuramiento y constituyen textos deslavazados  y difíciles de seguir.

Por último, evita en la medida de lo posible los localismos ya que dan pie a imprecisiones y pueden incomodar a algunos de tus visitantes. Por fortuna, el castellano es una lengua hablada por más de 500 millones de personas. Intenta escribir para todas ellos.

5- Ofrece información relevante.

No escamotees la información. El viejo dicho “Quien quiera saber que se compre un libro”, no es aplicable a la era digital. Trata cada punto que incluyas en profundidad. La información debe fluir y compartirse. Si prometes que hablarás sobre un tema determinado, hazlo, y hazlo con detalle.

Acompaña el texto escrito con imágenes, vídeos o grabaciones que aporten información de interés y refuercen el mensaje que estás transmitiendo. Recuerda,  la web es un medio audiovisual. Aprovecha el formato al máximo.

Ponte en la posición de tu lector: si anuncias que se tratarás determinada temática, pero luego tan solo hablas sobre vaguedades, tus visitantes se sentirán defraudados. Es posible que terminen tu artículo esperando que muestres algo de interés en las últimas líneas, pero puedes estar seguro que de ese modo no conseguirás enganchar al lector y difícilmente deseará leer nada más tuyo.
Tomado de: