ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

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domingo, 29 de agosto de 2021

Si Jorge Luis Borges fuera twittero

 

Si Jorge Luis Borges fuera twittero




Borges por Xulio Formoso

(Frases para hacer explotar el cerebro y la imaginación)

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo (Buenos Aires 1899-Ginebra 1986) fue un famoso escritor, poeta, ensayista y cuentista argentino, cuyas obras se han convertido en clásicos de la literatura del mundo del siglo XX. Era, junto con Oscar Wilde y otros pocos, el puto amo de las frases célebres y lapidarias

Galardonado con numerosos premios,​ Borges fue también un personaje políticamente polémico, con posturas de corte conservador (derechista) que se estima fueron el motivo por las que nunca ganó el Premio Nobel de Literatura​, aunque fue candidato durante casi treinta años.

Como curiosidad diremos que en 1938, el año en que murió su padre, Borges sufrió una grave herida en la cabeza y un posterior envenenamiento de la sangre, que lo dejó cerca de la muerte, sin habla y temiendo por su cordura. Esta experiencia parece que liberó en él las fuerzas más profundas para sus creaciones posteriores. En los siguientes ocho años produjo sus mejores historias fantásticas, las recopiladas más tarde en Ficciones y el volumen de traducciones al inglés titulado El Aleph y otras historias.

 

Aquí tienes algunas de sus mejores citas sobre la vida, la literatura y la poesía.

 

Citas célebres de Jorge Luis Borges

Todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo nos es dado como materia prima, como barro, para que podamos dar forma a nuestro arte.

 

Vi todos los espejos en la tierra y ninguno de ellos me reflejó.

 

No hables a menos que puedas mejorar el silencio.

 

Lo que realmente valoras es lo que extrañas, no lo que tienes.

 

En mi próxima vida intentaré cometer más errores.

 

¿Qué hombre de nosotros nunca ha sentido, caminando por el crepúsculo o escribiendo una fecha de su pasado, que ha perdido algo infinito?

 

De mi debilidad, obtuve una fuerza que nunca me abandonó.

 

No estoy seguro de nada, no sé nada… ¿Puedes imaginar que ni siquiera sé la fecha de mi propia muerte?

 

La palabra felicidad existe en todos los idiomas; es plausible que la cosa en sí exista.

 

La duda es uno de los nombres de la inteligencia.

 

Somos nuestra memoria, somos ese museo quimérico de formas cambiantes, ese montón de espejos rotos.

 

Nada está construido en piedra; Todo está construido sobre arena, pero debemos construir como si la arena fuera de piedra.

 

El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me lleva, pero yo soy el río; es un tigre que me devora, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.

 

La mente estaba soñando. El mundo fue su sueño.

 

Cualquier vida, por larga y complicada que sea, en realidad consiste en un solo momento: el momento en que un hombre sabe para siempre quién es.

 

Enamorarse es crear una religión que tiene un dios falible.

 

Ser inmortal es algo común; excepto el hombre, todas las criaturas son inmortales, porque ignoran la muerte; lo que es divino, terrible, incomprensible, es saber que uno es inmortal.

 

No estoy seguro de existir, en realidad. Soy todos los escritores que he leído, todas las personas que he conocido, todas las mujeres que he amado; todas las ciudades que he visitado…

 

El mar es una expresión idiomática que no puedo descifrar.

 

La verdad nunca penetra en una mente no dispuesta.

 

Puedo darte mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón, estoy tratando de sobornarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.

 

Los poetas, como los ciegos, pueden ver en la oscuridad.

 

¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería lo que amenace a uno con la inmortalidad.

 

Un sistema no es más que la subordinación de todos los aspectos del universo a cualquiera de estos aspectos.

 

Cualquier vida se compone de un solo momento, el momento en que un hombre descubre, de una vez por todas, quién es él.

 

Pensé que un hombre puede ser un enemigo de otros hombres, de los momentos de otros hombres, pero no de un país: no de luciérnagas, palabras, jardines, chorros de agua, puestas de sol…

 

Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

 

En general, cada país tiene el lenguaje que se merece.

 

El peor laberinto no es esa forma intrincada que puede atraparnos para siempre, sino una línea recta única y precisa.

 

Nadie es un poeta de ocho a doce y de dos a seis. Quien es poeta es uno siempre, y continuamente atacado por la poesía.

 

Un laberinto de símbolos… Un laberinto de tiempo invisible.

 

La censura es la madre de la metáfora.

 

Aceptamos la realidad tan fácilmente, tal vez porque sentimos que nada es real.

 

Cuando los escritores mueren se convierten en libros, que, después de todo, no es una encarnación tan mala.

 

El cielo y el infierno me parecen desproporcionados: las acciones de los hombres no merecen tanto.

 

Tú que me lees, ¿estás seguro de entender mi idioma?

 

Más allá de mi ansiedad, más allá de esta escritura,

 

El universo espera, inagotable, invitador.

 

Somos tan ignorantes del significado del dragón como lo somos del significado del universo.

 

Deje que otros se enorgullezcan de cuántas páginas han escrito; Prefiero jactarme de los que he leído.

 

La memoria del hombre forma su propio Edén interior.

 

Mi empresa no es difícil, esencialmente. Solo debería ser inmortal para llevarla a cabo.

 

Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros.

 

La realidad no siempre es probable o posible.

 

Que el Cielo exista, incluso si mi lugar es el Infierno.

 

La soledad no me preocupa; la vida es bastante difícil, aguantarte a ti mismo y con tus propios hábitos.

 

A veces sospeché que lo único que no oculta ningún misterio es la felicidad, porque es su propia justificación.

 

Si el espacio es infinito, podemos estar en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito, podemos estar en cualquier punto en el tiempo.

El hecho es que la poesía no son los libros de la biblioteca… La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro.

 

Su vida, medida en el espacio y el tiempo, ocupará unas pocas líneas, que mi ignorancia abreviará aún más.

 

El tiempo, que despoja a los castillos, enriquece los versos.

 

La poesía surge de algo más profundo; está más allá de la inteligencia.

 

Olvidamos que todos somos hombres muertos que estamos conversando con hombres muertos.

 

Preveo que el hombre se resignará cada día a nuevas abominaciones, y pronto solo quedarán bandidos y soldados.

 

No hay nada en el mundo que no sea misterioso, pero el misterio es más evidente en ciertas cosas que en otras: en el mar, en los ojos de los mayores, en el color amarillo y en la música.

 

Estar contigo y no estar contigo es la única forma que tengo de medir el tiempo.

 

Solo en el presente suceden las cosas.

 

Pienso que leer un libro no es menos una experiencia que viajar o enamorarme.

 

Para mí, la belleza es una sensación física, algo que sentimos con todo nuestro cuerpo. No es el resultado del juicio. No llegamos a eso por medio de reglas. O sentimos la belleza o no.

 

Felices son los amados y los amantes y aquellos que pueden vivir sin amor.

 

Hay quienes buscan el amor de una mujer para olvidarla, para no pensar en ella.

 

El tiempo es la sustancia de la cual estamos hechos.

 

No hay necesidad de construir un laberinto cuando todo el universo es uno.

 

Ser un agnóstico significa que todas las cosas son posibles, incluso Dios, incluso la Santísima Trinidad. Este mundo es tan extraño que cualquier cosa puede suceder o puede no suceder. Ser un agnóstico me hace vivir en un mundo más grande, más fantástico, casi misterioso. Me hace más tolerante.

 

Las cosas que se dicen en la literatura son siempre las mismas. Lo importante es la forma en que se dicen.

 

El fútbol es popular porque la estupidez es popular.

 

Escribir no es más que un sueño guiado.

 

Te has despertado no desde el sueño, sino a un sueño anterior, y ese sueño se encuentra dentro de otro, y así sucesivamente, hasta el infinito, que es el número de granos de arena. El camino que debes tomar es interminable, y morirás antes de que realmente hayas despertado.

 

La democracia es un abuso de las estadísticas.

 

No tengo forma de saber si los eventos que estoy a punto de narrar son efectos o causas.

 

El tango es una expresión directa de algo que los poetas a menudo han tratado de expresar con palabras: la creencia de que una pelea puede ser una celebración.

 

Quien emprenda alguna empresa atroz debería actuar como si ya se hubiera logrado imponer a sí mismo un futuro tan irrevocable como el pasado.

 

El hecho central de mi vida ha sido la existencia de palabras y la posibilidad de tejer esas palabras en poesía.

 

Las traducciones son una documentación parcial y preciosa de los cambios que sufre el texto.

 

El futuro no tiene otra realidad que la esperanza presente, y el pasado no es más que memoria presente.

 

Planta tus propios jardines y decora tu propia alma, en lugar de esperar a que alguien te traiga flores.

 

El futuro es inevitable y preciso, pero puede no ocurrir. Dios acecha en los huecos.

 

Cuando me levanto, me despierto a algo peor. Es el asombro de ser yo mismo.

 

Cada novela es un plano ideal insertado en el reino de la realidad.

 

Puedes ganar el deseo de tu corazón, pero al final eres engañado por la muerte.

 

No puedo caminar por los suburbios en la soledad de la noche sin pensar que la noche nos agrada porque suprime los detalles ociosos, tal como lo hace nuestra memoria.

 

Personalmente, soy un lector hedonista; Nunca he leído un libro simplemente porque era antiguo. Leo libros por las emociones estéticas que me ofrecen e ignoro los comentarios y las críticas.

 

Camino despacio, como alguien que viene de tan lejos que no espera llegar.

 

Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan la servidumbre, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez.

 

Pensó que la rosa se encontraría en su propia eternidad y no en sus palabras; y que podemos mencionar o aludir a algo, pero no expresarlo.

 

Creo que con el tiempo habremos llegado al punto en que mereceremos ser libres del gobierno.

 

Lo que un escritor quiere hacer no es lo que hace.

 

Hay una hora de la tarde en que la llanura está a punto de decir algo. Nunca dice, o tal vez lo dice infinitamente, o quizás no lo entendemos, o lo entendemos y es intraducible como música.

 

Cuando alcanzas mi edad, te das cuenta de que no podrías haber hecho las cosas mucho mejor o mucho peor de lo que las hiciste en primer lugar.

 

No hay ejercicio del intelecto que no sea, en el análisis final, inútil. Una doctrina filosófica comienza como una descripción plausible del universo; con el paso de los años se convierte en un mero capítulo, sino un párrafo o un nombre en la historia de la filosofía.

 

Siempre he imaginado que el Paraíso será una especie de biblioteca.

 

La realidad puede evitar la obligación de ser interesante, pero… las hipótesis pueden no serlo.

 

El tiempo no se puede medir en días, la forma en que se mide el dinero en pesos y centavos, porque todos los pesos son iguales, mientras que cada día, tal vez cada hora, es diferente.

 

No puedo dormir a menos que esté rodeado de libros.

 

He cometido el peor de los pecados que uno puede cometer… No he sido feliz.

 

El original es infiel a la traducción.

 

El diccionario se basa en la hipótesis, obviamente no probada, de que los idiomas están formados por sinónimos equivalentes.

 

Lo de las Malvinas fue una pelea entre dos hombres calvos por un peine.

 

Si me pidieran que nombrara el evento principal en mi vida, debería decir la biblioteca de mi padre.

 

No escribo para una minoría selecta, lo que no significa nada para mí, ni para esa entidad platónica adulta conocida como ‘Las masas’. En ambas abstracciones, tan queridas por el demagogo, no creo. Escribo para mí y para mis amigos, y escribo para facilitar el paso del tiempo.

 

La vida misma es una cita.

 

Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que mis únicos vicios son El Quijote, La divina comedia y no incurrir en la lectura de Enrique Larreta ni de Benavente.

 

La paternidad y los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres.

 

Las tiranías fomentan la estupidez.

 

El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta 'el modo imperativo'.

 

Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.

 

El tiempo es el mejor antologista, o el único, tal vez.

 

Estoy solo y no hay nadie en el espejo.

 

La felicidad no necesita ser transmutada en belleza, pero la desventura sí.

 

Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece.

 

La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.

 

Todos caminamos hacia el anonimato, solo que los mediocres llegan un poco antes.

 

Si viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos.

 

No eres ambicioso: te contentas con ser feliz.

 

No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición.

 

Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.

 

Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?

 

Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.

 

“Si de algo soy rico es de perplejidades, y no de certezas”.

 

“Biografías: son el ejercicio de la minucia, un absurdo. Algunas constan exclusivamente de cambios de domicilio”.

 

“He firmado tantos ejemplares de mis libros que el día que muera va a tener un gran valor uno que no lleve mi firma”.

 

"Me pregunto si la identidad personal consiste precisamente en la posesión de ciertos recuerdos que nunca se olvidan"

 

"Si pudiéramos comprender una sola flor sabríamos quiénes somos y qué es el mundo"

 

"Ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin"

 

"La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar."

 

"Si la literatura no fuera más que un álgebra verbal, cualquiera podría producir cualquier libro, a fuerza de ensayos y variaciones"

 

El presente no es otra cosa que una partícula fugaz del pasado. Estamos hechos de olvido.

 

Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un sólo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.

 

He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola.

 

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.

 

Lo real se confundía con lo soñado o, mejor dicho, lo real era una de las configuraciones del sueño.

 

Modificar el pasado no es modificar un sólo hecho: es anular sus consecuencias, que tienden a ser infinitas.

 

Éramos demasiado distintos y demasiado parecidos. No podíamos engañarnos, lo cual hace difícil el diálogo.

 

Escribo por medio de símbolos, mi pudor no me permite confesarme directamente.

 

Ensayaba continuas metamorfosis, como para huir de sí misma; el color de su pelo y las formas de su peinado eran famosamente inestables.

 

Cada palabra, aunque esté cargada de siglos, inicia una página en blanco y compromete el porvenir.

 

Uno tendría que amar también las desdichas, los fracasos, las soledades. Todo eso es como el material para el poeta, sin el cual él no podría componer.

 

Pienso que las palabras hay que conquistarlas, viviéndolas.

 

La amistad no es menos misteriosa que el amor o que cualquiera de las otras fases de esta confusión que es la vida.

 

La poesía vuelve, como la aurora y el ocaso.

 

El amor le ofrece a uno esa incertidumbre, esa inseguridad del hecho de poder pasar de una felicidad absoluta a la desdicha; pero también de poder pasar de la desdicha a la brusca, a la inesperada felicidad.

 

 

Tomado de : https://www.psicoactiva.com/blog/100-frases-de-jorge-luis-borges/

https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-jorge-luis-borges

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20190528/47312375438/14-agudas-citas-de-jorge-luis-borges.html

https://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/diez-frases-de-borges

https://frasesdelavida.com/frases-de-jorge-luis-borges/

 

Si quieren conocer consejos y recomendaciones literarias del maestro BORGES, aquí un decálogo:

http://decalogosliterarios.blogspot.com/2014/10/16-consejos-jorge-luis-borges.html

viernes, 10 de abril de 2015

Varios autores nos relatan acerca de cómo nacen sus historias


Varios autores nos relatan acerca de cómo nacen sus historias
            
Tomado de:



       
  1   García Márquez explica así cuál fue el punto de partida de algunos de sus relatos cortos:


    
Una imagen visual. En otros escritores, creo, un libro nace de una idea, de un concepto. Yo siempre parto de una imagen. La siesta del martes, que considero mi mejor cuento, surgió de la visión de una mujer y una niña vestidas de negro y con un paraguas negro, caminando bajo un sol ardiente en un pueblo desierto. La hojarasca  es un viejo que lleva a su nieto a un entierro. El punto de partida de El coronel no tiene quién le escriba es la imagen de un hombre esperando una lancha en el mercado de Barranquilla. La esperaba con una especie de silenciosa zozobra. Años después yo me encontré en Paris esperando una carta, quizás un giro, con la misma angustia, y me identifiqué con el recuerdo de aquel hombre.

   Basándose en un recuerdo de su infancia, Toni Morrison elaboró The Bluest Eye.
    Comencé a escribir ese libro como un  cuento corto basado en una conversación que tuve con una amiga cuando era pequeña. Hablábamos sobre la existencia de Dios; ella decía que no existía y yo decía que si. Ella me explicó por qué no: había rezado cada noche durante dos años para tener ojos azules y no los tuvo, así que Él  no existía. Recuerdo que la miré, la imaginé con ojos azules y pensé que seria espantoso que respondieran a esa plegaria. Ella me parecía hermosa. Comencé a escribir sobre la niña que quería los ojos azules y el horror de que se cumpliera ese deseo; también sobre toda la cuestión de la belleza física, y el dolor de ese anhelo de ser otra persona, que pese a ser devastador, formaba parte de todas las mujeres que eran periféricas en las vidas de otros.

   La casa de los espíritus, de Isabel Allende, también fue escrita para salvar del olvido una parte de su pasado:
    En enero de 1981 desperté una mañana con una idea extravagante. Pensé que si ponía por escrito lo que deseaba rescatar del olvido, podría reconstruir el mundo perdido, resucitar a los muertos, reunir a los dispersos, aprisionar para siempre los recuerdos y hacerlos míos. Ya nadie me los podría quitar. Compré papel y me senté a contar una historia. cuando coloqué la  primera hoja en la máquina, no sabia cómo realizar la tarea, pero sabia lo que debía escribir.(...) Deseaba hablar del sufrimiento de mi pueblo y de otros pueblos de ese atormentado continente, para que la verdad tocara el corazón de mis lectores.

  4  A veces, una idea se desarrolla partiendo de una sola palabra, este es el caso de El Zahir, inolvidable relato de Jorge Luis Borges:
    El Zahir versa sobre...una inolvidable moneda de veinte céntimos )...) Escribí aquello partiendo de la palabra "inolvidable", simplemente, porque leí en alguna parte: "Deberías oír cantar a fulano de tal, es algo inolvidable". Y entonces pensé, ¿qué ocurriría si existiese algo realmente inolvidable? (...) Y me dije: muy bien, supongamos que haya algo inolvidable de verdad, algo que no se pueda olvidar ni tan siquiera una décima de segundo. Y así, a continuación me inventé la historia. Pero salió por entero de la palabra "inolvidable".

 5   Otras veces la historia nace del desarrollo de una frase; después de leer un ensayo de Flannery O'Connor, donde se hablaba de la escritura como descubrimiento, Raymond Carver decidió adoptar ese sistema: escribir un relato partiendo de una frase. así cuenta su primera experiencia:
   (...) Al fin tomé asiento y me puse a escribir una historia muy bonita, de la que su primera frase me dio la pauta a seguir. durante días y más días pensé mucho en esa frase: "Él pasaba la aspiradora cuando sonó el teléfono". Sabía que la historia estaba allí, que de esas palabras brotaba su esencia. Sentí hasta los huesos que a partir de ese comienzo podría crecer, hacerse cuento, si le dedicaba el tiempo necesario. Después de la primera frase, de esa primera frase escrita de buena mañana, brotaron otra s frases para para complementarla. Puedo decir que hice el relato como si escribiese un poema: una línea; y otra debajo; y otra más. Maravillosamente pronto vi la historia y supe que era mía, la única por la que había esperado ponerme a escribir.

  6  En muchas ocasiones, las historias llegan por casualidad, como si llamasen a una puerta equivocada. Es un asunto ajeno al escritor lo que provoca el germen de la historia. Para Paul Aster el tema del azar es una de las constantes de su obra, precisamente porque el azar ha sido uno de los motores más importantes de su vida. El azar fue lo que le dio la idea para su novela La ciudad de cristal:
    Un año después de la ruptura de mi primer matrimonio, me mudé a un apartamento en Brooklyn. Fue a comienzos de 1980 y yo estaba trabajando en El libro de la memoria (...) Un día, un par de meses después de mudarme, sonó el teléfono y del otro lado de la línea alguien me preguntó si hablaba con la agencia Pinkerton. Le dije que no, que se había equivocado y colgué el auricular. Seguramente habría olvidado ese incidente, de no ser porque al día siguiente llamó otra persona y me hizo la misma pregunta: "¿Hablo con la agencia Pinkerton?" Otra vez dije que no, le expliqué que se había equivocado de número y colgué. Pero un instante después comencé a preguntarme qué habría ocurrido si hubiera dicho que sí ¡Habría podido hacerme pasar por agente de la Pinkerton? Y en caso afirmativo, ¿hasta donde habría podido llevar el engaño?
    La idea del libro surgió de esas llamadas telefónicas, pero pasó más de un año hasta que empecé a escribirlo.

 7   ¿Cuál fue el origen de Lolita?, le preguntó un periodista a Vladimir Nabokov, y ésta fue la respuesta:

   Nació hace mucho tiempo, debe haber sido en 1939, en París; el primer latido de Lolita m atravesó en 1939 o quizá a principios de 1940, en momentos en que me hallaba postrado por un feroz ataque de neuralgia intercostal, que es una enfermedad muy dolorosa...algo así como una punzada fabulosa del costado de Adán.
    Según recuerdo, el primer estremecimiento de inspiración en cierto modo lo provocó de manera un tanto misteriosa un relato de un periódico, creo que del 
Paris-Soir, acerca de un mono del zoológico de París, al cual, después de diez meses de haber sido adiestrado con halagos por los científicos, produjo el primer dibujo al carbón trazado por un animal, y ese esbozo, reproducido por el periódico, mostraba los barrotes de la jaula de la pobre criatura.

jueves, 23 de octubre de 2014

16 CONSEJOS, Y 80 FRASES Jorge Luis Borges


(Antidecálogo del escritor)

Adolfo Bioy Casares, en un número especial de la revista francesa L’Herne, cuenta que, hace treinta años, Borges, él mismo y Silvina Ocampo proyectaron escribir a seis manos un relato ambientando en Francia y cuyo protagonista hubiera sido un joven escritor de provincias. El relato nunca fue escrito, pero de aquel esbozo ha quedado algo que pertenece al propio Borges: una irónica lista de dieciséis consejos acerca de lo que un escritor no debe poner nunca en sus libros.

En literatura es preciso evitar:

1- Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.

2- Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.

3- La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.

4- En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.

5- En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector

6- Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.

7- Las frases, la escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.

8- La enumeración caótica.

9- Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.

10- El antropomorfismo.

11- La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.

12- Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.

13- Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.

14- En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.

15- Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:


16- Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.

FRASES DE BORGES


Este hombre era un portento de creación. Veamos algunas de sus inolvidables frases:


1. Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

2. He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz

3. Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe.

4.De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.

5. Hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria (La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce.)

6. Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.

7. Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.

8. La duda es uno de los nombres de la inteligencia.

9. Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.

10. El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.

11. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.

12. La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

13. Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.

14. Las mujeres me han hecho desdichado. Pero la felicidad que he obtenido compensa toda la desdicha. Es mejor ser feliz y desdichado que no ser ninguna de las dos cosas.

15. Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece.

16. Las tiranías fomentan la estupidez.

17. Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.

18. He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola.

19. Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.

20. Quizá, cuando un hombre está enamorado, no se equivoca. Quizá, los que no están enamorados, son los que se equivocan.

21. Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos.

22. Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso.

23. Enamorarse es crear una religión cuyo Dios es falible.

24. Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.

25. Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.

26. La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica

27. Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía, una mafia.

28. El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: Es envidiable.

29. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas.

30. Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.

31. La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.

32. La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.

33. Ordenar una biblioteca es una manera silenciosa de ejercer el arte de la crítica.

34. Dijo Tennyson que si pudiéramos comprender una sola flor sabríamos quiénes somos y qué es el mundo.

35. Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.

36. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire; la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí.

37. El tiempo es el mejor antologista, o el único, tal vez.

38. Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez. No he cultivado mi fama, que será efímera.

39. A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: la juzgo tan eterna como el agua y el aire.

40. Quienes dicen que el arte no debe propagar doctrinas suelen referirse a doctrinas contrarias a las suyas.

41. No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición.

42. Las palabras son símbolos que postulan una memoria compartida

43. Llego mi centro, mi álgebra y mi clave. A mi espejo. Pronto sabré quién soy.

44. El rigor de Descartes era aparente o ficticio. Y eso se nota en el hecho de que parte de un pensamiento riguroso y al final llega a algo tan extraordinario como la fe católica. Parte del rigor y llega... al Vaticano.

45. El porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer. No hay una cosa que no sea una letra silenciosa de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo.

46. Tango: tiene un origen infame, que se nota.

47. Todas las palabras fueron alguna vez un neologismo.

48. Es curioso advertir que el estilo de Dios es casi idéntico al de Víctor Hugo.

49. En el Corán no aparecen los camellos. Como lo escribieron los árabes, no lo juzgaron necesario.

50. Humor: el británico procede de la intuición de una verdad (...), de una sabiduría. El ingenio francés suele ser verbal. El (...) español es una forma de retruécano (...); procede de azares fonéticos

51. Hemingway, que fue medio compadre, terminó matándose porque se dio cuenta de que no era un gran escritor. Esto lo salva, en parte.

52. Kant: hice una tentativa con Crítica de la razón pura, pero fui derrotado por el libro, como la mayor parte de las personas. Incluso como la mayor parte de los alemanes.

53. España es una tierra donde hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno.

54. Que un individuo quiera despertar en otro individuo recuerdos que no pertenecieron más que a un tercero es una paradoja evidente. Ejecutar con despreocupación esa paradoja, es la inocente voluntad de toda biografía.

55. Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído.

56. En mi época no había best sellers y no podíamos prostituirnos. No había quien comprara nuestra prostitución.

57. El éxito y el fracaso son dos impostores.

58. Me duele una mujer en todo el cuerpo.

59. No hables a menos que puedas mejorar el silencio.

60. La vieja mano sigue trazando versos para el olvido.

61. Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse de lejos y no tomarse en serio. Después, el valor y la humildad, siempre que no sea ostentosa.

62. ¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir!

63. No sé si la instrucción puede salvarnos, pero no sé de nada mejor.

64. Publicamos nuestros libros para librarnos de ellos, para no pasar el resto de nuestras vidas corrigiendo borradores.

65. Dios mueve al jugador y éste la pieza... ¿Qué dios detrás de dios la trama empieza?

66. La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar.

67. Un hombre se confunde, gradualmente, con la forma de su destino; un hombre es, a la larga, sus circunstancias.

68. A lo largo de los siglos y de las latitudes cambian los nombres, los dialectos, las caras, pero no los eternos antagonistas.

69. Yo nunca busco temas, dejo que los temas me busquen y yo los eludo, pero si el tema insiste, yo me resigno y escribo.

70. Estoy solo y no hay nadie en el espejo.

71. Una vez hecho algo, no puede valer mucho; es una obra humana con todas las imperfecciones de lo humano, pero el hecho de ejecutarla sí es interesante.

72. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad

73. Yo siempre seré el futuro Nobel. Debe ser una tradición escandinava.

74. Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es.

75. Es supersticiosa y vana la costumbre de buscar sentido en los libros, equiparable a buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de las manos.

76. Yo creo que de todos los géneros quizá el policial sea el más artificial, porque en verdad los crímenes no se resuelven por razonamientos, sino por delaciones.

77. Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo; hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos.

78. En mi país se pasan quince minutos diciendo que no hace falta presentarme y diciendo que van a ser breves en la presentación; y así pueden estar una hora sin haberme presentado.

79. La universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.

80. He firmado tantos ejemplares de mis libros que el día que me muera va a tener un gran valor uno que no lleve mi firma.

81. Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas; el cielo y el infierno me quedan muy grandes.

82. Una tarde vinieron a casa las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba. Algunas serían histriónicas, pero yo sentí que muchas venían llorando sinceramente porque uno siente la veracidad. Pobres mujeres tan desdichadas. Esto no quiere decir que sus hijos fueran invariablemente inocentes pero no importa. Todo acusado tiene derecho, al menos, a un fiscal para no hablar de un abogado defensor. Todo acusado tiene derecho a ser juzgado. Cuando me enteré de todo este asunto de los desaparecidos me sentí terriblemente mal. Me dijeron que un general había comentado que si entre cien personas secuestradas, cinco eran culpables, estaba justificada la matanza de las noventa y cinco restantes. ¡Debió ofrecerse él para ser secuestrado, torturado y muerto para probar esa teoría, para dar validez a su argumento!