ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

jueves, 22 de enero de 2015

Decálogos para el Escritor de cuentos, de Edgar Allan Poe

Decálogos para el Escritor de cuentos, de Edgar Allan Poe 



Tomado de la página:
http://escribeya.com/Anna_Feuerberg/Blog/decalogos-para-el-escritor-de-edgar-allan-poe-y-julio-cortazar-112541
Con comentarios de: http://www.libropatas.com/listas/7-consejos-de-edgar-allan-poe-para-escribir-buenas-historias/

"Poe está muy visto. Pero creo que nunca ha terminado de decir lo que tiene que decir, como les sucede a todos los clásicos (según Italo Calvino). Su teoría del cuento es uno de los textos más plagiados de la historia literaria; cuando muchos cuentistas y preceptistas se pronuncian sobre lo que les parece el género, en buena medida no hacen más que paráfrasis de Poe. En fin, los Diez Mandamientos o el Padrenuestro también están muy vistos... Como decía Roberto Bolaño: "la verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra".

"Los fragmentos abajo transcritos pertenecen al ensayo "Filosofía de la composición", a notas dispersas reunidas como "Marginalia" y, sobre todo, a la reseña de Twice-Told Tales de Nathaniel Hawthorne. Poe nunca escribió un decálogo del cuento, pero le hubiera hecho gracia, creo, la idea de verse presidiendo (de Quiroga a Neuman) la lista universal de mandamientos del género. A mis alumnos de los talleres les he dado alguna vez este falso decálogo hecho con fragmentos verdaderos, para que lo sumen a su archivo y lo discutan, lo nieguen, lo dejen atrás. La traducción es de Julio Cortázar."



1. [Saber hacia dónde se va: empezar por el final] "En la manera habitual de estructurar un relato se comete un error radical... El autor se pone a combinar acontecimientos sorprendentes que constituyen la base de su narración, y se promete llenar con descripciones, diálogos o comentarios personales todos los huecos que a cada página puedan aparecer en los hechos... Por mi parte, prefiero comenzar con el análisis de un efecto. Me digo en primer lugar: de entre los innumerables efectos de que son susceptibles el corazón, el intelecto o el alma, ¿cuál elegiré en esta ocasión?" Opinión: "Sí, este punto es polémico porque algunos escritores prefieren no saber cómo cerrarán su historia y que sean los propios personajes los que guíen la historia. Poe no estaba de acuerdo. Creía que se debía saber cómo iba a avanzar la historia para así poder ir preparando la historia para su final. El escritor tienen que “dar a su argumento ese indispensable aire de consecuencia”. El final tiene que parecer inevitable."

2. [Un solo efecto, una sola impresión] "El punto de mayor importancia es la unidad de efecto o impresión" Opinión: "O lo que es lo mismo: deja que tu lector pueda leer tu texto de un solo golpe. Y si el libro no se puede leer de una sentada, hay que tener en cuenta que se perderá el efecto conseguido al presentar una unidad cerrada. Existen excepciones que son muy buenas a pesar de que no se puedan leer de un solo golpe (el propio Poe lo admite), pero ya sabéis para la mayoría es mejor apostar por dejar a los lectores la noche en vela leyendo."

3. [Concebir todos los elementos del cuento en función del efecto final] "Luego de escoger un efecto novedoso y penetrante, me pregunto si podré lograrlo mediante los incidentes o por el tono general... entonces miro en torno de mí, en procura de la combinación de sucesos o de tono que mejor me ayuden en la producción del efecto. Si el artista literario es prudente... después de concebir cuidadosamente cierto efecto único y singular, inventará los incidentes, combinándolos de la manera que mejor lo ayude a lograr el efecto preconcebido". Opinión: "¿Quieres que tus lectores lloren mientras leen? Pues tienes que saberlo antes de ponerte a escribir la primera línea, para poder apuntalar el texto para que sean capaces de sentir lo que tú quieres que sientan. Poe creía que los escritores pueden manipular los sentimientos de sus lectores."

4. [La extensión del cuento: breve] "Lo primero a considerar es la extensión. Si es demasiado larga para ser leída de una sola vez, preciso es resignarse a perder el importantísimo efecto que se deriva de la unidad de impresión... Y sin unidad de impresión no se pueden lograr los efectos más profundos... Si la lectura se hace en dos veces, las actividades mundanas interfieren destruyendo toda totalidad".Opinión:

5. [Pero no demasiado, nada de microrrelatos] Cierto grado de duración es indispensable para conseguir un efecto cualquiera... Aludo a la breve narración cuya lectura insume entre media hora y dos... La brevedad extremada degenera en lo epigramático; el pecado de la longitud excesiva es aún más imperdonable... El cuento breve permite al autor desarrollar plenamente su propósito, sea cual fuere. Durante la hora de lectura, el alma del lector está sometida a la voluntad de aquél. Y no actúan influencias externas o intrínsecas, resultantes del cansancio o la interrupción".

6. [Estructura compacta: construcción, condensación, precisión] "En el cuento, donde no hay espacio para desarrollar caracteres o para una gran profusión y variedad incidental, la mera construcción se requiere mucho más imperiosamente que en la novela. En esta última, una trama defectuosa puede escapar a la observación, cosa que jamás ocurrirá en un cuento".

7. [Importancia del principio] "Si su primera frase no tiende ya a la producción de dicho efecto, quiere decir que ha fracasado en el primer paso".
Opinión:"Y todo lo que hagas estará marcado por ese tema que has escogido. Poe hablaba de la muerte y todo giraba sobre eso."
8. [Importancia del final] "La mayoría de nuestros cuentistas parecen empezar sus relatos sin saber cómo van a terminar; y, por lo general, sus finales parecen haber olvidado sus comienzos".Opinión: "O lo que es lo mismo, dirige todo a un punto culminante que será el – por así decirlo – bombazo de la historia. En El cuervo la historia va mezclando dos subhistorias (el pobre hombre que recibe la visita y lamenta la pérdida de Lenore y el cuervo parlanchín que repite la palabra clave que genera melancolía) para converger en el final y fusionarse. Esto es tan importante que Poe recomienda que cuando se empiece a escribir el final sea lo primero que se escriba."

9. [Funcionalidad de todos los elementos] "No debería haber una sola palabra en toda la composición cuya tendencia, directa o indirecta, no se aplicara al designio prestablecido".Opinión: "Y como ya sabes cómo va a acabar la historia, bien puedes ir posicionando cosas y personas para empujar la resolución de la historia. Los detalles del contexto, el escenario en el que se desarrollará la historia, tiene que estar pensado para apuntalar lo que vamos a descubrir cuando lleguemos al momento determinante."

10. [El poema (el ritmo) se ocupa de lo Bello; el cuento (la prosa), de todo lo demás] "El autor que en un cuento en prosa apunta a lo puramente bello, se verá en manifiesta desventaja, pues la Belleza puede ser mejor tratada en el poema. No ocurre esto con el terror, la pasión o multitud de otros elementos...



Más análisis

Puede que no haya otra frase más macabramente misógina en la literatura inglesa que la afirmación de Edgar Allan Poe: «la muerte… de una mujer hermosa es sin duda el tema más poético del mundo.» (Tal vez su observación irónica impulsó a Sylvia Plath a escribir, cien años  después, «la mujer es perfecta / ella muerta / el cuerpo se viste con la sonrisa del éxito.») La frase pertenece al ensayo escrito por Poe en 1846 titulado La filosofía de la composición, y si este trabajo solo fue conocido por su fetichización literaria de lo que Elisabeth Bronfen llama «un cadáver estéticamente agradable» —marcando profundas ansiedades en «la sexualidad femenina y la decadencia»— entonces sería de interés para las feministas y académicos, aunque quizás no para el lector promedio.

Pero Poe tiene mucho más que contar aparte de un romance con mujeres muertas. El ensayo cumple la promesa de su título. Es aquí donde encontramos la famosa teoría de lo que la buena literatura es y hace, el logro de lo que él llama «unidad del efecto». Esta «totalidad» literaria es el resultado de una colección de elementos esenciales que el autor considera indispensable para «la construcción de una historia» que produzca un «efecto vívido», sea en poesía o en prosa.

Para ilustrar lo que quiere decir, Poe nos guía a través de un análisis de su propia obra, El cuervo. Como lectores, hemos de dar por sentado que El cuervo logra su efecto deseado. Poe no tiene dudas sobre eso. Pero, ¿cómo lo hace? Contra la idea común de que los escritores «componen a través de una especie de fino frenesí —una extática intuición», Poe no tiene «la menor dificultad en recordar los pasos progresivos de cualquiera de mis composiciones», pasos que él considera casi «matemáticos». Tampoco piensa que es una «falta de decoro» correr a un lado la cortina y revelar sus trucos. A continuación, en forma condensada, hemos enumerado los principales puntos del ensayo de Poe, que cubre los elementos que él considera más necesarios para una «efectiva» composición literaria.

Saber el final antes de empezar a escribir.
«Nada es más claro», escribe Poe, «que cada argumento, digno de ese nombre, debe de ser elaborado hacia su desenlace antes de intentar cualquier cosa con la pluma.» Una vez que comienza la escritura, el autor debe mantener el final «constantemente a la vista» con el fin de «dar al argumento el aire indispensable de la consecuencia» e inevitabilidad.

Manténgalo corto —la regla de una «sola sentada».
Poe sostiene que «si una obra literaria es demasiado larga para ser leída en una sola sesión, debemos contentarnos con prescindir del efecto inmensamente importante derivable de la unidad de impresión.», forzando al lector a tomar un descanso, y que «los asuntos mundanos interfieran» y rompan el hechizo. Este «límite de una sola sentada», por supuesto, admite excepciones —o la novela sería descalificada como literatura—. Poe cita a Robinson Crusoe como un ejemplo de una obra de arte «exigiendo ninguna unidad». Pero la regla de una sola sentada se aplica a todos los poemas, y por esta razón, escribe Poe, Paraíso Perdido de Milton fracasa en lo del efecto sostenido.

Decidir sobre el efecto deseado.
El autor debe decidir de antemano «la elección de la impresión» que él o ella desea dejar en el lector. Poe asume aquí muchísimo acerca de la capacidad de los autores para manipular las emociones de los lectores. Incluso tiene la osadía de afirmar que el diseño de El cuervo rindió un trabajo «universalmente apreciable». Esto podría ser así, pero quizás no inspira universalmente la apreciación de la belleza que «excita al alma sensible hasta las lágrimas» —el efecto deseado de Poe para el poema.

Elija el tono de la obra.
Poe afirma que es la base más elevada para su trabajo, aunque es discutible si es que él estaba siendo serio al respecto. Al igual que, en general, «La belleza es la única legítima provincia del poema», y en particular en El cuervo «La melancolía es por lo tanto la más legítima de todos los tonos poéticos.» cualquiera sea el tono que se elija, sin embargo, la técnica que emplea Poe, y recomienda, probablemente se aplica. Es la del «estribillo» —una repetida «nota clave»— sea una palabra, frase o imagen que sustenta un estado de ánimo. En El Cuervo, la palabra «nunca más» realiza esta función, una palabra que Poe eligió por su fonética tanto como por sus cualidades conceptuales.

Poe afirma que su elección del Cuervo para entregar este estribillo surgió del deseo para conciliar la irreflexiva «monotonía del ejercicio» con las capacidades racionales del personaje humano. Él en un principio consideró poner la palabra en el pico de un loro, y luego la colocó en un cuervo —«el pájaro de mal agüero»—, en consonancia con el tono melancólico.

Determinar el tema y los personajes de la obra.
Aquí Poe reivindica lo de «la muerte de una mujer hermosa», y añade, «los labios más adecuados para tal tema son los de un amante afligido.» Él elige estas partículas para representar su tema: «la más melancólica» Muerte. Al contrario de los métodos de muchos escritores, Poe se mueve de lo abstracto a lo concreto, escogiendo personajes que sean portavoces de ideas.

Establecer el clímax.
En El cuervo, dice Poe que «tuvo que combinar las dos ideas, la de un amante lamentando la muerte de la mujer y la de un cuervo que repite continuamente la palabra “Nunca más”». Reuniéndolos, primero compuso la tercera-a-última estrofa, lo que le permitió determinar el «ritmo, el metro, y la longitud y la disposición general» del resto del poema. Al igual que en la etapa de planificación, Poe recomienda que la escritura «tiene su principio-en el final.»

Determinar el escenario.
Aunque este aspecto pareciera ser el punto obvio para empezar cualquier trabajo, Poe lo sostiene hacia el final, después de que él ya ha decidido el porqué quiere colocar ciertos personajes en un lugar, diciendo ciertas cosas. Sólo cuando se ha aclarado su propósito y ampliamente esbozado con antelación cómo pretende lograrlo, decide «colocar el amante en su habitación… ricamente decorada.» Dejar para lo último estos detalles no significa, sin embargo, que sean ideas tardías, sino que son sugeridas —o inevitablemente derivan— del trabajo anterior. En el caso de El Cuervo, Poe nos dice que con el fin de llevar a cabo su esquema literario, «una demarcación cerrada del espacio es absolutamente necesaria para el efecto del incidente aislado.»

A través de su análisis, Poe sigue insistiendo, con un alto grado de repetición, que en todos sus escritos mantiene «la originalidad siempre a la vista.» Pero originalidad para Poe, no es «una cuestión, como algunos suponen, de impulso o intuición». En cambio, él escribe que «ello demanda en su consecución menos invención que negación» En otras palabras, Poe recomienda que el escritor haga pleno uso de las convenciones y formas familiares, pero variando, combinando, y adaptándolas para encajar con el propósito del trabajo y convertirlo en algo propio.

Aunque la mayoría de las técnicas de Poe se refieren específicamente a la poesía, su propia ficción en prosa atestigua que estos pasos pueden aplicarse igualmente al arte de la narración breve. Y aunque él insiste en que las representaciones de la Belleza y de la Muerte, o que la melancólica belleza de la muerte marcan el más alto de los objetivos literarios, sin lugar a dudas cualquiera podría adaptar su fórmula a temas menos obsesivamente mórbidos.

Fuente: traducción del artículo publicado en openculture.com, titulado “Seven Tips from Edgar Allan Poe on How to Write Vivid Stories and Poems”.


 Traducción: Susana Visalli
Tomado de:

https://escritoresnoveles.wordpress.com/2015/02/16/7-consejos-para-escribir-de-edgar-allan-poe/