ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

domingo, 31 de enero de 2021

LOS CONSEJOS DE AZORÍN

 José Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo Azorín (Monóvar, 8 de junio de 1873-Madrid, 2 de marzo de 1967), fue un escritor español perteneciente a la generación del 98, que cultivó diversos géneros literarios: la novela, el ensayo, la crónica periodística y la crítica literaria y, en menor medida, el teatro. Hoy en día es un escritor muy olvidado, aunque  conserva su prestigio como clásico de la literatura. Recopilamos algunos de ellos

LOS CONSEJOS DE AZORÍN

POR ERNESTO OCHOA | PUBLICADO EL 03 DE OCTUBRE DE 2014 El Colombiano en: https://www.elcolombiano.com/historico/los_consejos_de_azorin-LFEC_313888

Aquí tengo los consejos de Azorín para aprender a escribir. Son siete normas que trae el escritor español en un artículo de 1945, titulado "Estilística", que leí en el libro "El artista y el estilo", de la colección Crisol, de Aguilar, que todavía guardo en la nostalgia, como un pájaro dormido.

 

-1) "Poner una casa después de otra y no mirar a los lados. Escolio: hay que escribir directamente; es superfluo todo lo que dificulte la marcha del pensamiento escrito… No mirar a los lados es evitar cuestiones secundarias y marginales".

 

-Que, en concreto, sería …

 

-Muy simple: evitar incisos, frases intercaladas que entorpezcan la idea que se quiere decir. Para Azorín la perfección está en la sencillez, en la claridad, no en la abundancia. Siempre te he dicho, que la perfección es desnudez.

 

-2) "No entretenerse. Escolio: no amplificar; es propio de oradores el desenvolver con prolijidad un tema. Lo que en oratoria es preciso, huelga en la escritura".

 

-Con razón,  decía Unamuno, su otro amor de la Generación del 98, que en España no había escritores sino oradores por escrito. Un vicio que hemos heredado los colombianos.

 

-3) "Si un sustantivo necesita un adjetivo, no lo carguemos con dos. Escolio: el emparejamiento de adjetivos indica esterilidad de pensamiento. Y más la acumulación inmoderada".

 

-Juan Ramón Jiménez, otro de los escritores, dijo que quien inventó el adjetivo no era digno de su nombre.

 

-4) "El mayor enemigo del estilo es la lentitud.

 

Escolio: no hay estilo lento que pueda perdurar…".

 

-5) "Nuestra mayor amiga es la elipsis. Escolio: No tengamos miedo a la elipsis, es decir a la abreviación violenta".

 

-Yo estoy convencido, de que los lectores son más inteligentes de lo que el escritor supone. No hay que darles todo molido. La emoción intelectual y estética de la lectura es el descubrimiento.

 

-6) "Dos cualidades tienen los vocablos: una de ellas es el color. Escolio: el color de los vocablos hace referencia a su novedad o su ranciedad; pueden ser también los términos populares o cultos; del mismo modo serán propios o impropios, puros o impuros, castizos o extranjerizantes. El color de los vocablos no forma el estilo…".

 

-Aunque suene a perogrullada, hay que aceptar que uno escribe con palabras. Son la materia prima. Hay que conocerlas, saborearlas, recrearlas. Se debe escribir siempre en compañía de diccionarios.

 

-7) "La otra cualidad de los vocablos es el movimiento. Escolio: entramos con esto en el núcleo de lo que es el estilo. El estilo es el movimiento. Y el movimiento lo da la colocación de los vocablos, la construcción, la sintaxis. El movimiento es la vida. No hay vida sin movimiento".

 

Un segundo artículo:

Consejos para escribir

 

POR ERNESTO OCHOA, PUBLICADO EL 30 DE ENERO DE 2021 en El Colombiano:

https://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/consejos-para-escribir-FF14551567

“¿Sabe alguien cómo se escribe? No lo sabe nadie. Y si no lo sabe nadie, es como un deporte lo que se diga en lo tocante al arte de escribir. La estilística es contingente y aleatoria. Cada autor tiene su norma”. Eso decía el gran escritor español José Martínez Ruiz (Azorín) (1873-1967) en un artículo de 1945, titulado “Estilística” y que hace parte de su libro “El artista y el estilo” (Aguilar 1969), en el que da unas normas para quien escribe. Las resumo para los lectores, con un breve escolio (E) del maestro y un corolario (C), de mi cosecha.

 

1.- “Poner una cosa después de otra y no mirar a los lados. E: Hay que escribir directamente; es superfluo todo lo que dificulte las marcha del pensamiento escrito. No mirar a los lados es evitar cuestiones secundarias y marginales...” C: Evitar incisos, frases intercaladas que entorpezcan la idea que se quiere decir. La perfección está en la sencillez, en la claridad, no en la abundancia.

 

2.- “No entretenerse. E: No amplificar; es propio de oradores el desenvolver con prolijidad un tema. Lo que en la oratoria es preciso, huelga en la escritura...” C: Unamuno decía que en España no había escritores sino oradores por escrito. Y en Colombia heredamos con el idioma este vicio.

 

3.- “Si un substantivo necesita de un adjetivo, no lo carguemos con dos. E: El emparejamiento de adjetivos indica esterilidad de pensamiento. Y mucho más la acumulación exagerada”. C: El poeta Juan Ramón Jiménez decía que quien inventó el adjetivo no era digno de su nombre.

 

4.- “El mayor enemigo del estilo es la lentitud. E: No hay estilo lento que pueda perdurar”. C: Epitafio para un escritor lento: esto no lo lee nadie.

 

5.- “Nuestra mayor amiga es la elipsis. E: No tengamos miedo a la elipsis, es decir, a la abreviación violenta”. C: A los lectores no hay que darles todo molido. La emoción de la lectura es el descubrimiento.

 

6.- Dos cualidades tienen los vocablos: uno de ellos es el color. E: El color de los vocablos hace referencia a su novedad o a su ranciedad; pueden ser también los términos populares o cultos; del mismo modo serán propios o impropios, puros o impuros, castizos o extranjerizantes...”. C: Las palabras son la materia prima de un escrito. Hay que conocerlas, estudiarlas, recrearlas, gozarlas cada vez que se usen.

 

7.- “La otra cualidad de los vocablos es el movimiento.

 

E: Entramos con esto en el núcleo de lo que es el estilo. El estilo es el movimiento. Y el movimiento lo da la colocación de los vocablos, la construcción, la sintaxis. No hay vida sin movimiento”. C: Hay escritos que nacen muertos, sobre todo en los periódicos

 

Más de Azorín:

Azorín y su estilo de escribir y sus consejos, tomados de: http://blogderamonfernandez.blogspot.com/2017/12/azorin-y-su-estilo-de-escribir-y-sus.html

 

 

 Textos azorinianos

“La palabra y la vida” (pg. 125) de su libro “Clásicos y modernos” Losada, 1939

 

 

Nos aconseja el maestro de Monóvar lo siguiente:

 

“…En términos latos (extenso), lo que debemos desear al escribir en ser claros, precisos y concretos. No olvide lector estas tres condiciones [debió decir el escritor o periodista]. A esas tres condiciones debemos sacrificarlo todo, absolutamente todo. Esas tres condiciones son la vida [se refiere a la vida del texto escrito], y ante la vida no hay nada que pueda oponerse: no consideraciones gramaticales, ni purismos, ni cánones estéticos. Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada con un nombre propio; los rodeos, las perífrasis, los circunloquios embarazarán y recargarán y ofuscarán el estilo. Pero  para poder nombrar cada cosa son su nombre… debemos saber los nombres de las cosas”. [Evidentemente hemos ponernos a estudiar el diccionario].

 

Más adelante dice Azorín nos aconseja: “La única regla que en esta materia se puede seguir es la siguiente: lea el prosista o el poeta repetidamente a los clásicos; vaya anotando, si gusta, los vocablos que le parezcan bellos, plásticos; aunque ligeramente, no lo olvide de cuando en cuando esta práctica. Y cuando se ponga ante las cuartillas, hágalo sin preocupación ninguna (preocupación que traería aparejada una inhibición de ideas o un lamentable torcimiento); olvide cuanto ha leído; ni se proponga hacer estilo, y deje que el tesoro de lo subconsciente se vaya manifestando, exteriorizando como a bien tenga.”

 

Efectivamente el maestro Azorín se había dado cuenta del misterio de lo subconsciente. Pues es evidente que cuando escribimos evocamos recuerdos, se nos viene a la cabeza o la memoria palabras que habíamos leído o estudiado con anterioridad o encontradas en algunos texto. Pero no sabemos cómo nuestras neuronas se ponen a trabajar, por esa maravilla que es la memoria y el trabajo de práctica de la escritura, puesto que ninguna teoría de estilo se hace patente si no se practica escribiendo cada día.

 

En el mismo texto nos conseja sobre el uso de arcaimos, y podria ocurrrir que ese arcaismo tuviera una nueva accepción.Por ejemplo, un arnés cabezal de un caballo se llamaba antes jáquima, que ya no se usa.


FRASES 

“¿Qué sería un escritor sin esa traba que le obliga a sutiles vueltas y revueltas para decir lo que no se puede decir? La técnica literaria sale ganando.”

“Escribe prosa el literato, prosa correcta, prosa castiza, y no vale nada esa prosa sin las alcamonías de la gracia, la intención feliz, la ironía, el desdén o el sarcasmo”.

“Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día.”

“Las lecturas que se hacen para saber no son, en realidad, lecturas. Las buenas, las fecundas, las placenteras son las que se hacen sin pensar que vamos a instruirnos.”

“Lo contrario de la hipérbole es el trabajo: exactitud, reflexión, precisión. Es difícil hacer del idioma un instrumento exacto y dúctil; y es fácil salir del paso con un superlativo que no dice nada.”

“La elegancia es fuerza contenida.”

“En Arte, sólo lo diferente subsiste.”


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