ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

jueves, 9 de abril de 2020

DECALOGO para escribir en tiempos de crisis

10 razones y métodos para no dejar de escribir en tiempos de crisis

 • Martes 21 de mayo de 2019

Tomado de: https://letralia.com/editorialletralia/especiales/escribir-en-crisis/2019/05/21/carlos-balladares-castillo/?utm_source=ReviveOldPost&utm_medium=social&utm_campaign=ReviveOldPost



10 razones y métodos para no dejar de escribir en tiempos de crisis, por Carlos Balladares Castillo
Este texto forma parte de la antología publicada por Letralia
el 20 de mayo de 2019 con motivo de arribar a sus 23 años.
El mayor temor ¡o terror! del escritor es que cualquier crisis te haga abandonar el sueño de publicar, de ser leído por otros, de existir en el mundo de las letras. Que cada golpe no tanto te quite las ganas de escribir, la cual nadie puede quitar en un verdadero escritor, sino que te impida dedicarle todo el tiempo que quieres darle y que necesitas para poder escribir los textos que te has propuesto. No trataremos las crisis de la falta de inspiración sino de todos los obstáculos que conlleva intentar escribir en medio de los problemas sociales. En especial el que viven los venezolanos en los tiempos del chavismo, muy especialmente en el gobierno de Nicolás Maduro (2013-2019), tiempo en el cual el país viene sufriendo su mayor crisis económica, y se ha establecido como la nación con los peores índices económicos de su tiempo. Si hay un ejemplo de crisis cercano a una guerra o a una catástrofe natural esa es la Venezuela chavista-madurista. A partir de esta realidad extrema hemos querido establecer un decálogo de consejos para resolver cada problema con el que se enfrenta el escritor.
Escribir en crisis, y especialmente las que te quitan

todas las condiciones de la vida digna o tan sólo

normal, hace de nuestro oficio un lujo.
1) No lo dudes, los pobres pueden ser escritores. Aunque como siempre ocurre con los que carecen de lo básico para vivir, todo les será más difícil. A los venezolanos hay que recordárselo siempre, porque la inmensa mayoría vive en esa condición. Más de 90% en pobreza de los cuales el 70% está en pobreza extrema, según la encuesta Encovi. Por lo cual deben sufrir la hiperinflación con unos sueldos que no dan para comer, a los que se suma el deterioro de los servicios públicos (sin casi agua ni electricidad por sólo citar los peores). Todo ello conllevará a pensar sólo en sobrevivir. El escribir se convierte entonces en un verdadero lujo. Pero lo único que necesitas al final es aplicar lo que aprendiste en la educación básica (las nociones de la escritura), una profunda pasión lectora y como decía William Faulkner (1897-1962): el escritor “lo echa todo por la borda: el honor, el orgullo, la decencia, la seguridad, la felicidad, todo, con tal de escribir el libro”.
2) Trabaja escribiendo, escribe trabajando. Lo que dijo el maestro Faulkner suena maravilloso pero hay que pagar las cuentas, por eso el escribir en crisis, y especialmente las que te quitan todas las condiciones de la vida digna o tan sólo normal, hace de nuestro oficio un lujo. Es un lujo porque no puedes vivir de sólo escribir, y para lograr el dominio de la escritura ésta exige formación (leer buena literatura e incluso mala) y práctica. Y esto requiere tiempo, mucho tiempo. Un sueño es que te paguen por ello, pero si no se logra esto como mínimo se debe hacer algo que te ofrezca tiempo para leer y escribir o te acerque a esta actividad. Algunos han encontrado en la academia, en la docencia y la investigación ese medio, aunque ya no está resultando. Ser profesor es de los trabajos peor remunerados, y en ocasiones puede ser que no te deje tiempo para tu vocación. En Venezuela el docente poco a poco ha dejado de ser clase media y esto significa que no puede acceder a libros, a computadoras, celulares, vehículos y a una vivienda digna. Lo bueno es que te ves obligado a leer y discutir lo leído, tienes colegas con tus mismos intereses y que te corrigen, y el enseñar siempre te exige identificar los errores de tus alumnos y cómo hacerlo mejor. No puedes ser buen profesor sin saber dominar el lenguaje verbal y escrito.
Si hay que realizar otro trabajo, ser editor sería ideal, o en su defecto: librero. Te ves obligado a la corrección y mantenerte en el mundo de los libros. Pero las librerías han ido desapareciendo del país de manera acelerada, por no hablar de las editoriales. De modo que hay que buscar hacer otras cosas. Pienso que lo perfecto es vender o hacer algo que te deje tiempo para escribir, que con pocas horas te dé para ello. Medio día y medio día. He visto a personas que en su trabajo pueden leer algún tiempo e incluso escribir. Eso sí, evita realizar largos traslados porque ya pocos tienen carro por lo costoso de los arreglos, y esto a su vez genera que cuando sales a tomar el transporte público éste no pase y haya un gentío. ¿Cómo leer en esas condiciones? Lo mejor sería trabajar en casa o cerca de casa, porque leer en los trayectos resulta imposible.
3) Ten un espacio para aislarte aunque ese espacio sea la cocina o el baño. Stephen King (1947) (2000, Mientras escribo) y la mayoría de los escritores aconsejan tener un espacio donde podamos aislarnos y para ello “hay que cerrar la puerta”. ¿Pueden los venezolanos hacer esto? ¿Cuántos escritores anhelan tener un cuarto-biblioteca en sus casas y dicho sueño en la actualidad es casi un imposible? En Venezuela tener casa digna es una verdadera proeza. No tengo que explicarlo porque si no puedes comer bien menos tener casa. De modo que tienes que seguir el ejemplo que nos dio el mismo Stephen King, quien escribía en la cocina y el lavadero. Otros han tenido que encerrarse en el baño en las noches o no les queda otra que trabajar en bibliotecas públicas como lo hizo Carlos Marx (1818-1883). Lo terrible es cuando debes disputar el espacio con otros miembros de la familia.
4) Ten relaciones estables especialmente con las personas con la que deberás negociar el espacio para tu aislamiento. De alguna forma es otro de los consejos del gran Stephen King: “ten una relación estable” con gente que comprenda tu pasión. De modo que puedan ser pacientes cuando “cierres la puerta”. Claro, el escritor también debe ser paciente y no abusar. Pero lo peor es estar con gente que piense que es algo inútil o que tenga un problema de territorialidad con los espacios, de modo que compitan por ellos de forma irracional.
Es cierto que en Venezuela no se vive en una guerra en el sentido tradicional, pero estamos entre los cinco países más inseguros del planeta.
5) La noche será tu aliada cuando no quede otra. Hay personas que consideran la mañana como el mejor momento para escribir. Estás descansado y las ideas fluyen. Pero si tienes hijos pequeños o ancianos que necesitan de cuidado te “abren la puerta” de tu rincón de escritura, el tiempo y el espacio tendrás que robarlo a la noche cuando todos duermen, y esto en verdad es lo más difícil. Sea lo que sea ponte un horario y una cantidad de palabras diarias por cumplir, que les demuestre a todos que “vas en serio” (S. King dixit).
6) Convierte la escritura en tu mejor método antiestrés o relajante. La paz es otro de los bienes que desaparecen con las crisis. Es cierto que en Venezuela no se vive en una guerra en el sentido tradicional, pero estamos entre los cinco países más inseguros del planeta (en veinte años de chavismo han ocurrido más de trescientos mil homicidios), de manera que hay altas probabilidades de que te roben tus bienes, te atraquen, te hieran o te maten. A todo esto hay que agregar que el vivir en crisis es vivir al borde de la miseria, de modo que tu mente se llenará de angustias: si te enfermas no podrás pagar el tratamiento ni las medicinas y los hospitales no sirven y están semiprivatizados, si se te daña algo (carro, nevera, cocina, etc.) no podrás reponerlo. Perder la computadora en donde escribes te hará volver al siglo XIX. Si logras estar en silencio y te dispones a escribir, lo que te provocará es gritar por todo esto o dormir para intentar relajarte y olvidar. Ray Bradbury (1920-2012) (1973, Zen en el arte de escribir) hablaba de la escritura como terapia porque en ella puedes depositar todo el veneno que se acumula en el día. Necesitas ser escuchado; piensa que escribiendo lo podrían hacer millones de tus contemporáneos e incluso generaciones enteras.
7) Llevar un diario es lo mejor cuando la crisis impide que desarrolles escritos más elaborados. Si nada te sale (ficción, ensayo) por el estrés, la ausencia de tiempo y espacio, creo que el mejor medio para llevar a cabo esta escritura-terapia o cualquier escritura es llevar un diario. No exige grandes destrezas y te permite conocerte a ti mismo. Identificar las condiciones que te permitieron escribir bien o mal, e incluso ser una especie de “cuaderno de laboratorio” donde relatas los experimentos escriturales que realizas. Si toda novela tiene una gran carga autobiográfica, tu diario es la mejor forma de tener un gran depósito de materia prima.
8) Aprovecha la crisis en el sentido de que ella es material literario. Si la literatura es “liberarse” de nuestros fantasmas y demonios, hoy los venezolanos estamos acosados por ellos. Toda nuestra crisis es material susceptible de ser “literalizado”. Con ella podemos crear ficciones (y textos en general) con los cuales demostrar nuestro “inconformismo y rebelión (…) porque la razón de ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica” (Mario Vargas Llosa, 1967, “La literatura es fuego”).
9) Internet es tu salvación en la crisis pero también puede ser una tentación. Un recurso fundamental en la actualidad es Internet, el cual es una paradoja en Venezuela. Para el escritor venezolano es un gran apoyo ¡cuando se da el milagro de la conexión! En verdad es una salvación. Porque por medio de él adquirimos información y libros que nuestra situación de aislamiento generado por vivir en dictadura y en la miseria creciente es casi imposible obtener. Pero también nos pone en contacto con muchas oportunidades de publicación. Aunque resulta desesperante cuando nos tumban la conexión y no podemos mandar lo escrito. Una tentación de Internet, además de la que sufren todos los que lo usan, para nuestro caso se agrava porque nuestro estrés nos hace usarlo como un medio para relajarnos procrastinando nuestras metas de escritura. En todo caso la misma crisis viene en nuestro rescate, porque al suspenderse el servicio nos aleja de la tentación.
Si los temas buscan al escritor, pues hay que convencerse de que la actual tragedia venezolana nos busca como sus autores.
10) Pase lo que pase nunca dejes de escribir. Aunque el mundo se caiga debemos proponernos una meta de escritura diaria. Una cantidad de palabras por día dentro de una estructura de una obra, con metas por semanas o meses. S. King señala que una novela debería estar lista en tres meses; quizás no haya una fecha tan precisa, pero no debemos tampoco alejar la meta en el tiempo y mucho menos dejar de establecer un fin en éste. Piensa que el escribir es tu labor de patria, de ella depende la salvación del pueblo al que perteneces. Al menos dejarás testimonio de la gran injusticia que han padecido tus compatriotas, tus seres queridos o tú nada más. Es el sacrificio para que todo cambie, tu mundo cambie.
Epílogo: Si los temas buscan al escritor, pues hay que convencerse de que la actual tragedia venezolana nos busca como sus autores. Como dijo Mario Vargas Llosa (1936) recientemente: “Algún día, no lejano, se escribirá una gran novela tolstoyana sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro. Y el final será, por supuesto, un final feliz” (03-02-2019, “Largo camino hacia la libertad”) ¿seremos nosotros sus autores? ¿por qué no? Dependerá de nuestra persistencia a la hora de escribir, pase lo que pase.

miércoles, 8 de abril de 2020

Errores en la elaboración de cuentos - Revista virtual LETRALIA

Dentro de los consejos literarios de la revista virtual LETRALIA, leímos 2 artículos complementarios sobre los errores al momento de escribir cuentos. No son camisas de fuerza, pero tomados con criterio y sentido común, pueden ser útiles. Veamos: 


5 errores que impedirán que tu cuento funcione

 • Lunes 10 de diciembre de 2018

Tomado de: https://letralia.com/articulos-y-reportajes/2018/12/10/5-errores-cuento/?utm_source=ReviveOldPost&utm_medium=social&utm_campaign=ReviveOldPost



5 errores que impedirán que tu cuento funcione
¿Te gusta leer y escribir cuentos? ¡Seguro que sí! Y quizás volveremos a coincidir si te decimos que no hay nada mejor que sentarse a disfrutar de la lectura de un buen cuento, uno que sea capaz de captar toda nuestra atención y llevarnos a escenarios desconocidos que muevan nuestras emociones y se ganen un lugar en nuestra memoria.
Sin embargo, ¿qué pasa cuando sucede todo lo contrario? ¿Qué es lo que hace que un cuento no funcione? Gabriel García Márquez fue uno de los autores expertos en el género del cuento y a él volvemos con frecuencia. Para él, un cuento era bueno cuando su estructura había sido concebida antes de escribir la primera frase, y la escritura de la historia era considerada por el autor una tarea absolutamente necesaria con él y con los demás.
En Internet existen cientos de artículos que te revelarán los mejores consejos para escribir un buen cuento. Nosotros en esta Tierra de Letras te presentamos, en cambio, cinco errores que harán que tu cuento no funcione.
  1. No se entiende. Si tu lector siente que por más que lee no logra captar de qué va tu historia, entonces tu cuento sencillamente no se entiende. Seguro en muchas ocasiones te has topado con la frase “menos es más” y sí, también aplica para el cuento. En lugar de usar palabras que no formen parte de tu vocabulario, exprésate de forma sencilla sin que esto afecte tu estilo, y asegúrate de que la estructura de tu cuento tenga un inicio, desarrollo y final expresados con claridad.
  2. Tu historia no atrapa al lector. Si estás comenzando a escribir cuentos es importante que tengas presente que los inicios flojos no atrapan al lector. Escribir es un oficio tan pero tan personal que poner en práctica cualquier recomendación en este punto es libre elección del escritor, sin embargo, consideramos que poner en contexto al lector desde las primeras líneas y presentar muy bien a los personajes, pueden ser dos herramientas que te ayudarán a mantener a tu lector hasta el final.
  3. Los personajes quedan en el aire. A menos que tengas extrema destreza en el manejo de personajes —un tema al que Letralia le dedica una lección de estudio entera en su Taller de Cuento—, te recomendamos que seas lo más atento posible con cada uno de ellos, sus nombres y personalidades y su participación en toda la historia. Hacer que tus lectores se enganchen con un personaje que al final queda olvidado en el cuento, puede generar una reacción negativa que no querrás tener.
  4. Es una imitación. Atención en este punto: está bien leer con atención la obra de tus escritores favoritos y tomar de ellos ciertas características que podrían influenciar tu estilo, pero es sólo eso: una influencia, jamás una copia exacta y mucho menos un plagio. El plagio es el peor compañero de un escritor. Si te copias una idea que no te pertenece y tus lectores se dan cuenta, no sólo ganarás que rechacen tu manuscrito sino todo lo que escribas en el futuro. Si sientes que te falta inspiración para encontrarte con tu historia ideal, te invitamos a que leas estas recomendaciones.
  5. Simplemente no parece un cuento. Por último, uno de los factores que pueden perjudicar la lectura y disfrute de tu cuento es que tu texto simplemente no parezca un cuento. Por eso te recomendamos siempre cuidar de elementos como la ortografía y la estructura, la presentación de tus personajes y escenarios, el clímax o punto fuerte de tu historia y pon especial cuidado a escribir un final que cierre la historia pero deje en el lector suficientes preguntas para que, aun habiendo terminado la lectura, siga pensando en lo que leyó. Trabaja constantemente en fortalecer todo estos aspectos de tu cuento y lee a los grandes en el género siempre que lo consideres necesario.
Aplica estos consejos y, sobre todo, disfruta cada minuto que pases escribiendo.

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3 errores que harán que tu cuento se vaya directo a la basura

 • Lunes 25 de marzo de 2019

https://letralia.com/articulos-y-reportajes/2019/03/25/3-errores-cuento/








3 errores que harán que tu cuento se vaya directo a la basura, por Jorge Gómez Jiménez
Un cuento jamás llegará a los ojos del lector si su autor falla en ciertos aspectos clave.

Todos hemos pasado por eso. Te matas hasta las cuatro de la madrugada escribiendo un cuento, dándole forma a una historia que, cuando se te ocurrió, pensaste que destronaría a los pesos pesados del género; escribiste sin parar inventando diálogos, ambientes y situaciones, poniendo lo mejor de ti para lograr la gran meta, que no es otra que la atención del lector. ¿Y qué pasa al final?
Nada. No pasa nada.
Envías el cuento a un concurso y no recibes la tan ansiada llamada. Lo envías a una revista y no te lo aceptan. Pruebas con otro concurso y otra revista y el resultado es el mismo. Vuelves a probar, y nada. Apenas consigues que lo lean algunos amables contactos en tus redes sociales que te dirán: “Está muy bonito, sigue así”.
¿Sabías que Letralia te envía a tu correo material

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No existe una fórmula mágica para que un cuento tenga éxito. Pero sí existen algunos errores que en definitiva impedirán que tu cuento llegue a su objetivo, el lector. Aquí desenmascararé a los culpables más culpables en el fracaso de un cuento.

Error 1: narración plana

Una de las primeras cosas de las que hablo en mi taller de cuento es que toda la información con la que nos inspiramos para escribir un cuento proviene de cuatro únicas fuentes. Dos de esas fuentes pertenecen a la realidad en la que vivimos y las otras dos a esa supercomputadora que tienes dentro del cráneo. ¿Cuál es el error? Narrar la historia tratando de reproducir al milímetro cada detalle de la información que extrajiste de esas fuentes.
Escribir un cuento es algo que va más allá de enumerar

los hechos que componen una historia.
Es común, en autores que se están formando, creer que escribir un cuento consiste en enumerar uno a uno los hechos de la historia que recibieron por una o más de esas cuatro fuentes. El problema es que enumerar hechos es hacer una narración plana, es lo que hacemos cuando hablamos con alguien, mientras que escribir un cuento es emprender una obra de arte. Hay un trecho muy amplio entre una y otra cosa.
Cuando me topo con un cuento que empieza con algo como “era una mañana fría y gris en aquel pueblo de la costa…”, ya sé que el autor no escribió un cuento, no hizo una obra de arte, sino que se dedicó a enumerar hechos. Lo más probable es que en ese texto haya diálogos extensos en los que se reproducen hasta los buenos días que se dan dos o más hablantes, o complicadas explicaciones sobre los desplazamientos o sobre las razones de tal o cual interacción entre dos o más personajes.
Todo esto no es más que grasa: es información que agrega poco o nada al cuento.
Un cuento tiene su realidad interna y ésta es independiente de la realidad real. Tratar de introducir a la fuerza cada detalle de la realidad real por lo general convierte al texto en una enumeración de hechos y termina espantando al lector.
Un cuento debe ser conciso: cada frase, cada giro, cada

palabra debe tener precisión y peso y ser insustituible en

el contexto de lo que se está contando.

Error 2: personajes falsos

De todos los superpoderes que tiene un escritor, mi preferido es el de crear personajes.
¿Te has puesto a pensar alguna vez en la importancia de darle forma a alguien que tendrá un lugar en tu historia, que reaccionará ante estímulos y resolverá situaciones, que quizás se enamorará o será un héroe o un villano, que tendrá hijos o incluso morirá? A mi modo de ver, crear un personaje es un poder que nos convierte un poco como en dioses.
Pero ya nos lo dijo el tío Ben:
Un gran poder conlleva una gran responsabilidad
Y la responsabilidad que tenemos para con nuestros personajes es convertirlos en seres verosímiles, tan verosímiles que el lector se los crea. Toma nota de esto: un personaje no es sólo un nombre que “hace cosas” dentro de tu cuento.
Siéntate a pensar: ¿qué es lo que quiere un lector cuando se sienta ante un cuento? Lo que quiere el lector es que lo engañes, que lo convenzas, y eso sólo se consigue con lo que comenté al final del primer punto acerca de que cada elemento del cuento tenga peso y sea insustituible.
Esto incluye a los personajes: si los modelas con una personalidad pobre que los lleva a tomar decisiones incomprensibles, nadie se los va a creer. Ponlos también a resolver situaciones, porque un personaje perfecto, un sabihondo o alguien a quien todo le sale bien es una vía rápida para que tu cuento acabe en la basura.
Objetivo y coherencia son los dos pilares para construir

personajes verosímiles.
Para construir un personaje verosímil tienes que valerte de dos pilares fundamentales.
El primer pilar es que el personaje tenga un objetivo en la historia, y que cada uno de sus movimientos se dirija hacia ese objetivo. No importa que el personaje sea un héroe, un villano, alguien poderoso o un completo perdedor: si está en el cuento es porque tiene un objetivo, así que no pierdas tiempo en descripciones minuciosas si las características que incluyes en esas descripciones no ayudan en nada a que el lector comprenda ese objetivo.
El segundo pilar es que tus personajes sean coherentes, lo que implica que deben ser coherentes con la historia en la que están envueltos pero, mucho más importante, que sean coherentes consigo mismos. La psicología del personaje es uno de los principales ingredientes de la coherencia que debe prevalecer en la realidad interna del cuento.

Error 3: escritura descuidada

es muy importante q tu cuentos no tengan errores de redaccion o ortografia.
¿Lo notaste? La línea anterior presenta seis errores. Considerando que son sólo trece palabras, eso es ¡casi la mitad de la frase! Los errores formales —ortografía, gramática, sintaxis, puntuación— dificultan la comprensión de tu cuento y son un obstáculo para una buena figuración en un concurso o para que te lo acepten en una revista.
Con frecuencia me encuentro con gente que dice cosas como: “Pero si apenas fueron unas tildes que me comí…”. ¡Craso error! No pongas excusas en este sentido.
Un médico, un albañil o un mecánico deben mantener limpios y ordenados sus herramientas e instrumentos, y deben tener la capacidad de usarlos de forma correcta.
Imagina a un cirujano que se excuse de hacer mal su trabajo: “Pero si apenas fue un pedacito de algodón que dejé dentro del paciente”. La diferencia es que en el caso del cirujano el paciente puede morirse, mientras que en el caso del escritor lo que se muere son las posibilidades de que el cuento llegue a buen puerto.
El escritor trabaja con el lenguaje y uno siempre

debe tener respeto por su trabajo. Al terminar

de escribir un cuento, dedícale unas horas a corregirlo.
Esfuérzate en estudiar las normas del idioma. Aprende a conocer tus fallas y tómate tu tiempo en solucionarlas. ¿Tienes problemas con la acentuación? ¿Se te hace difícil entender los secretos de la puntuación? ¿No terminas de entender bien los tiempos verbales? Hay abundante documentación disponible sobre estos aspectos, tanto en Internet como en el mundo real.
Algo que mucha gente ignora es que conocer a fondo el idioma, quizás no al nivel de un lingüista pero sí como el trabajador del idioma que eres, te permitirá subvertirlo y crear nuevas formas de decir las cosas. Por otro lado, no te cierres a la posibilidad de contratar a un profesional que revise tus textos.

Bonus track: llover sobre mojado

Desde que J. K. Rowling se hizo famosa con Harry Potter han aparecido millares de historias sobre chicos magos. Este fenómeno no es nada nuevo: el vertedero de basura está repleto de relatos que se parecen demasiado —en estilo y temática— a los de autores influyentes, que pueden ir desde Gabriel García Márquez y Paulo Coelho hasta Isabel Allende y Agatha Christie.
Plagios, plagios involuntarios e historias trilladas son la

trilogía indeseable de la literatura.
Escribir un cuento que ya escribió otro autor es un error imperdonable aunque introduzcamos circunstancias, personajes, ambientes y lenguajes distintos a los del original. A veces este es un error involuntario: quien lee a un gran autor puede terminar copiando el estilo o los temas de su ídolo. Es obvio que cuando se hace de forma voluntaria es más grave, pues implica que se está cometiendo un plagio.
Por otro lado, suele darse el caso de que el cuento no es una copia de algo escrito antes por un autor concreto, pero sí es lo que llamamos “una historia trillada”: un argumento que ya hemos visto de distintas formas en la literatura o el cine. Cuentos así son, en el mejor de los casos, predecibles, y no hay lector serio que quiera perder su tiempo con esto.

Un consejo final

Si aspiras a ser cuentista asume el compromiso de formarte pero, por encima de todas las cosas, piérdele el miedo a los errores. Cometer errores, revisarlos y esforzarse en evitarlos es la forma de crecer en este oficio. Ya lo dije más arriba: no existe una fórmula mágica para que un cuento tenga éxito. Pero sí que existe una para evitar en lo posible estos errores, y no es otra que leer mucho a los grandes autores, escribir las historias que nos hubiera gustado leer y corregir una y otra vez.

jueves, 26 de marzo de 2020

Guía básica para identificar noticias falsas(Decálogo anti-fake)

En tiempos de pandemias, globalización y exceso de información estamos expuestos a un virus muy agresivo: las noticias falsas o "fakes". Se viralizan en segundos, dañan amistades, manipulan elecciones, eligen ineptos, asustan a la población. La BBC organizó un artículo muy útil, un verdadero "decálogo anti-fake. Veamos:

Guía básica para identificar noticias falsas (antes de mandarlas a tus grupos de redes sociales o WhatsApp)

Ilustración de máscara de pinocho con la nariz siendo cortadaDerechos de autor de la imagenKAKO ABRAHAM/BBC
Abres el celular y recibes una noticia que te mandó un amigo o un familiar. ¿Confirma completamente tus convicciones, te sorprende o te genera repulsión?
Según los especialistas, esa apelación a las emociones más inmediatas es una de las principales características del contenido falso.
Y la diseminación de noticias falsas con el objetivo de manipular la opinión pública es un asunto que cada vez preocupa más en todo el mundo.
Es un poco trabajoso comprobar la veracidad de un texto que te enviaron, pero vale la pena seguir algunos pasos en tu día a día para no convertirte, casi sin darte cuenta, en un vector de noticias falsas.
A continuación, te presentamos una guía para identificar noticias falsas y te damos algunas respuestas sobre este fenómeno cada vez más habitual.

Cinco consejos...

  1. Tómate un minuto y piensa. No te creas la noticia ni compartas el texto de inmediato.
  2. ¿Te causó una reacción emocional muy grande? Desconfía. Las noticias inventadas se hacen para causar grandes sorpresas o rechazo.
  3. ¿Confirma alguna convicción que ya tenías? También es una técnica habitual de las noticias inventadas. Desarrolla el hábito de desconfiar e investigar.
  4. ¿La noticia está "pidiendo" que creas en ella o "muestra" por qué desconfiar? Cuando una noticia es cierta, es más probable que cite fuentes, que incluya enlaces y que cite documentos oficiales (en decir, que sea transparente).
  5. Producir un reportaje tan pronto como acontecen los eventos toma tiempo y exige profesionales cualificados. Desconfía de las noticias "bomba" en el calor del debate.
ManipulaciónDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionNo te dejes manipular por las noticias falsas.

...y nueve pasos

1) Lee la noticia entera, no solo el titular.
2) Averigua la fuente.
a. ¿Es una cadena de WhatsApp sin autoría o sin enlace? Desconfía y, preferentemente, no la compartas;
b. ¿Tiene autoría? ¿Es una fuente legítima en la que hayas confiado en el pasado? Investiga el nombre del medio o del autor en Google para ver qué más hizo esa persona y para qué medios trabaja. Presta atención a si el sitio que reprodujo la noticia publica cosas solo de un lado político con algún sesgo ideológico.
c. ¿Hace referencia a un medio de comunicación? Entra a la página web de ese medio para comprobar si la noticia está ahí.
3)Busca el titular en Google. Si es verdadera, es probable que otros medios confiables la hayan reproducido; si es falsa, puede que algunos sitios de verificación de datos hayan averiguado que es un rumor falso.
Logo de WhatsAppDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLos investigadores dicen que las noticias falsas pueden engañar a personas de cualquier edad.
4)Busca los datos que se citan. ¿Se apropia de acontecimientos verificables? Si afirma que alguna autoridad dice algo, ¿hubo otros medios que reprodujeran lo que dijo?
5)Verifica el contexto, como la fecha de publicación. Sacar una noticia de contexto y divulgarla en una fecha diferente también es una forma de desinformación.
6) Pregúntale a quien te mandó la noticia de quién la recibió, si confía en esa persona y si logró verificar alguna información.
7)¿Recibiste una imagen que cuenta una historia? Puedes hacer una búsqueda "inversa" de imágenes y comprobar si otros sitios la reprodujeron. Guarda la foto en la computadora y súbela en https://images.google.com/ o en https://reverse.photos/
8)¿Recibiste un audio o un video con informaciones? Trata de resumirlas y búscalas en internet introduciendo las palabras clave y "WhatsApp".
9) Piensa en números: ¿la noticia cita cifras de investigaciones o de otros datos? Búscalos para ver si tiene sentido.
Fuentes: NewsLitTip, Consejo Nacional de Justicia de Brasil (CNJ), BBC, Factcheck.org
Línea
Guía para identificar noticias falsas

¿Qué son las "fake news" y por qué te deberían interesar?

Las noticias falsas son noticias fabricadas y comprobadamente falsas, normalmente hechas para perjudicar a otras personas y muchas veces con intereses políticos o lucrativos.
Siempre existirán, dice Sam Wineburg, profesor de historia en la Universidad de Stanford, Estados Unidos, pero "en el pasado, eran reproducidas en periódicos o en papeles que circulaban de mano en mano".
¿Qué cambió? "Hoy día, una noticia falsa se puede viralizar en un instante. Las redes sociales permiten un alcance enorme. Además, hay más productores de información".
WhatsAppDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa difusión de noticias falsas preocupan a los especialistas en periodos previos a las elecciones.
El fenómeno empezó a analizarse más de cerca con la propagación de noticias falsas durante las elecciones estadounidenses de 2016, cuando Donald Trump fue elegido para la presidencia del país. También fue entonces cuando el término "fake news" (noticias falsas) comenzó a ser usado.
Hay investigaciones que dicen que las noticias falsas que circularon en las redes sociales durante ese momento pudieron influenciar el resultado.
El propio uso del término "fake news" es polémico porque Trump usó esa expresión para atacar a algunos medios estadounidenses. "Se politizó, ya no ayuda", dice Peter Adams, vicepresidente del área de educación en News Literacy, una institución que promueve la alfabetización mediática.
Por eso hay especialistas -como Adam- que prefieren hablar de "desinformación" o de "noticias falsas".
¿Y por qué debe importar? "Porque la verdad es precisamente la base de la democracia. La calidad de la información está directamente ligada a ella", responde Wineburg.

Pero, ¿mucha gente cae en la trampa?

Sí. Un estudio publicado en marzo por investigadores del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), mostró que las noticias falsas se distribuyen más rápidamente y tienen más alcance que las veraces.
Según el informe, las noticias falsas tienen un 70% más de probabilidad de ser retuiteadas (el estudio se centró en Twitter) que las verídicas.
Donald TrumpDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionDonald Trump popularizó el concepto de Fake News.
Hay varias teorías que explican por qué: la hipótesis de los investigadores del MIT es que nos gusta compartir noticias que muestren cómo nos sentimos.
Las noticias falsas causan más sorpresa y rechazo, mientras que las verídicas causan más ansiedad y tristeza. Cuando más sorprende algo, mayor es la voluntad de compartirla, observaron los analistas.
"Si algo te hace estar muy enojado o feliz, para un poco y piensa antes de compartir la noticia. Es como decir: 'Si algo es demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea'", dice Melissa Zimdars, profesora de medios en el Merrimack College, EE.UU., e investigadora sobre desinformación.
Pero cualquier persona puede caer en ello. Y la edad no importa.
"Los jóvenes pueden ser nativos digitales y aún así caer en la trampa. La gente confunde las capacidades para usar la tecnología con la sofisticación necesaria para entenderla", dice Wineburg
Y hace un paralelismo: es como hablar bien una lengua pero no comprender su gramática.