ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

viernes, 24 de febrero de 2017

Instrucciones para escribir un libro de poesía-Horacio Benavides



Instrucciones para escribir un libro de poesía

El poeta Horacio Benavides, quien participará en el lanzamiento del Premio Nacional de Poesía 2017 el primero de marzo, nos preparó este sencillo y hermoso manual.

Ganador del Premio Nacional de Poesía en 2013, que en su momento lo 
llevó a aparecer en la portada de esta revista, desde entonces 
Horacio Benavides, oriundo de Cauca, ha publicado dos libros de poesía: 
Conversación a oscuras (2014), que se centra en la violencia en el 
campo, y El libro de las vocales olvidadas (2016), cuya temática principal 
es la infancia. A propósito de su participación en el lanzamiento del 
Premio Nacional de Poesía 2017*, donde declamará poemas 
junto a Piedad Bonnett y Nelson Romero Guzmán, Benavides 
nos escribió esta lista, para que cualquiera escriba un poemario.
  1. Elija la hora del día en la que su mente pueda unir la tierra con la nube. Cada quien tiene su hora.
  1. Procure estar solo; el camino a lo otro es la soledad.
  1. Vacié su alma de preocupaciones.
  1. Trate de olvidar el reconocimiento, ya sea de la persona que admira, 
  2. o de la Junta de Estocolmo.
  1. Escriba unas líneas; es posible que escribiéndolas salte la chispa.
  1. Si no hay luz, lea poemas de algún poeta que le interese, divague por lugares de su pasado.
  1. Si de las hierbas secas surge el fuego, suéltese, redondee lo que cree el poema.
  1. En donde hay un poema, es probable que haya otros; escarbe buscando la veta.
  1. No corra a mostrar lo escrito; tenga compasión con la criatura; los poemas suelen ser como los canguros que continúan su gestación en el marsupio.
  1. Cuando haya reunido unos ciento veinte poemas y sienta que la cuerda se acabó, guárdelos. Horacio Quinto Flaco aconsejaba dejar en salmuera un libro por nueve años; largo tiempo para la impaciencia, al menos guárdelos por el periodo del embarazo humano.
  1. Pasado el tiempo de reposo, podrá ver con alguna claridad lo escrito. Sacuda las hojas, lo que quede será su libro.