ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

miércoles, 12 de mayo de 2021

APRENDE DE "EL PADRINO" LECCIONES DE NEGOCIOS Y LIDERAZGO

 




APRENDE DEL PADRINO LECCIONES DE NEGOCIOS Y LIDERAZGO

 

El padrino (título original en inglés: The Godfather1​) es una película estadounidense de 1972 dirigida por Francis Ford Coppola. Protagonizada por Marlon Brando y Al Pacino como los líderes de una poderosa familia criminal ficticia de Nueva York, la historia, ambientada desde 1945 a 1955, cuenta las crónicas de la Familia Corleone liderada por Vito Corleone (Brando), enfocándose en el personaje de Michael Corleone (Pacino), y su transformación de un reacio joven ajeno a los asuntos familiares a un implacable jefe de la mafia ítalo-estadounidense.

La película fue una de las películas más populares de 1972,5 y fue por un tiempo la película más taquillera jamás realizada,​ con un ingreso bruto de alrededor de $245–286 millones en la taquilla. La película recibió aplausos de la crítica y el público, con elogios hacia las actuaciones de su elenco, particularmente de Brando y Pacino, la dirección, el guion, la cinematografía, la edición, la partitura y la representación de la mafia. La película revitalizó la carrera de Brando, que estaba en declive durante la década de 1960 antes de protagonizar éxitos como El último tango en París, Superman y Apocalypse Now, y lanzó las exitosas carreras de Coppola, Pacino y el resto del elenco. En la 45.ª ceremonia de los Premios Óscar, ganando los Premios Óscar por mejor película, Mejor actor (Brando) y Mejor guion adaptado (para Puzo y Coppola). Entre sus otras siete candidaturas al Oscar estuvieron las de Pacino, James Caan, Robert Duvall (a Mejor actor de reparto), y Coppola por a mejor Director.

 

Desde su estreno, la película es ampliamente considerada como una de las mejores y más influyentes películas jamás realizadas, especialmente en el género de cine de gánsteres.​ Fue seleccionada para su conservación en los EE. UU. por el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en 1990, al ser considerada "cultural, histórica o estéticamente significativo" y se clasifica como segunda mejor película del cine estadounidense (detrás de Ciudadano Kane) por el American Film Institute.

 

Es la primera de una trilogía de películas, continuada por sus secuelas El Padrino II (1974) y El Padrino III (1990).

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/El_padrino_(pel%C3%ADcula)

Algunos estudiosos del tema de Negocios y liderazgo han encontrado en esta obra maestra muchos elementos que pueden ayudar una correcta toma de decisiones, algo extrapolable también a la literatura y a la vida misma. Aquí presentamos una serie de consideraciones.

 

10 LECCIONES DE LIDERAZGO DE VITO CORLEONE "EL PADRINO"​

Publicada el 16 de junio de 2020

Tomado de: https://www.linkedin.com/pulse/10-lecciones-de-liderazgo-vito-corleone-el-padrino-cortes-duarte/?articleId=6678618032128049152

Gloria Andrea Cortes Duarte

Director de Talento Humano en Bancoldex


"Detrás de cada gran fortuna hay un crimen" Balzac

"Le haré una propuesta que no podrá rechazar" es una de las frases más emblemáticas del libro de Mario Puzo "El Padrino" y aunque me he visto en varias ocasiones las películas, no fue hasta este año que decidí leerme el libro y ha sido una experiencia maravillosa, no solo porque el enigmático Don Corleone lo atrapa a uno desde la primera hoja, sino porque en su historia descubrí grandes lecciones de liderazgo que considero podrían aplicar para cualquier industria, aquí les dejo las 10 mejores: 

 

1. "Nunca te enfades. No profieras amenaza alguna. Razona con la gente". Don Corleone era reconocido por ser una persona razonable con la que se podía hablar, que no se dejaba llevar por las emociones, por eso él siempre aconsejaba a su hijo Santino de no dejarse llevar por las emociones. Somos seres humanos, por lo que es normal que nos sintamos felices, tristes o malhumorados, sin embargo, cuando estamos enfadados es normal que se nuble la razón y por eso no es el mejor momento para tomar decisiones porque después nos podemos arrepentir.

 

2. La estrategia sobre lo táctico. Cuando Sonny (así llaman de cariño a Santino) se hace cargo del negocio en ausencia de su padre, que se encontraba en la clínica, se ve que era muy bueno con las actividades tácticas pero las circunstancias por las que estaba atravesando la familia necesitaban más a una persona estratégica, tal como lo era su padre. El pensamiento estratégico es algo que todos buscamos, por eso la mejor manera de adquirirlo es abordar nuestros proyectos pensando a corto, mediano y largo plazo en las consecuencias, las acciones que queremos emprender y a las personas que podamos impactar.

 

3. En las negociaciones siempre las dos partes deben ganar. Vito Corleone era un hombre razonable y de negocios, por eso su objetivo no era que solo él ganara, sino que todas las personas ganaran en cada acuerdo. Es así como las personas querían volver a negociar con él, ya que era considerado un hombre respetable, por eso es importante que cuando negociemos pensemos que cuando somos justos con los demás crearemos lazos a largo plazo, y así en el futuro ser tratados de la misma manera que tratamos a los demás.

 

4. Escucha la opinión de tu equipo. Cuando Vito Corleone decía algo era una orden y su palabra se cumplía. Sin embargo, esto no le impedía escuchar lo que los demás tenían que decir, dentro de su equipo de trabajo estaba Tom Hagen su “consigliere” (consejero), con quien conversaba acerca de las decisiones iba a tomar, Hagen siempre opinaba y era escuchado. Este punto es muy importante, porque a veces cuando las personas van escalando posiciones dentro de las organizaciones olvidan que no lo saben todo, por eso es importante escuchar los puntos de vista de otros, cuando lo hacemos nos damos la oportunidad de descubrir cosas que no conocíamos.

 

5. Rodéate de los mejores. En el libro se relata que era tradición en las familias italianas, que se dedicaban a los mismos negocios de la familia Corleone, contar con el “consigliere” para apoyar al jefe de la familia con los temas relacionados al negocio y aconsejarlo en el día a día. Así mismo y como parte de la tradición, este puesto debía ser ocupado por un siciliano. Sin embargo, Vito Corleone decide apartarse de la tradición y contratar a Tom Hagen que era irlandés, lo cual generó gran malestar con el resto de las familias, pero lo hizo teniendo en cuenta su perfil como abogado y su potencial. Él contaba con experiencia en una firma de abogados, era un hombre muy inteligente y muy leal. El éxito de los líderes esta en contar con un equipo capaz y motivado para llevar acabo todos los proyectos que emprendan juntos.

 

6. Es imposible hacerlo todo, delega y ten esquemas de control efectivos. Cuando el negocio de Vito Corleone empieza a hacerse más grande, él es consciente que no puede hacerlo todo, entonces decide nombrar a sus dos personas de confianza, Clemenza y Tessio, jefes de zona en lugares distintos y ejerció niveles de control diferentes de acuerdo con sus capacidades. Aquí es importante tener en cuenta que a veces nos gusta mucho hacer a nosotros mismos las cosas, porque uno conoce su estándar y cómo quiere que se lleven a cabo, sin embargo, cuando uno hace eso, no sigue creciendo porque no le da a otras personas la oportunidad de desarrollarse y a uno mismo la oportunidad de hacer otro tipo de trabajo que es necesario para el cargo de liderazgo que ejerce, por eso esta lección me parece muy importante, aunque sea muy difícil de aplicar, lo principal es estar cerca del equipo para apoyarlo, solucionar dudas, retroalimentarlo, y controlar las actividades de acuerdo con la labor encomendada y con las capacidades de cada una de sus miembros.

 

7. Se un buen hombre de familia. No todo es trabajo y eso lo tenía claro Vito Corleone, por eso la felicidad de su familia estaba en el primer lugar, sin dejar de ser responsable con los negocios. Creo que esta es la reflexión más importante de todas, porque a veces con el ánimo de ser responsables con nuestro trabajo vamos dejando de lado nuestras responsabilidades familiares y la verdad es que en el trabajo cualquiera puede remplazarnos, pero en nuestro hogar nuestras tareas solo podemos hacerlas nosotros.

 

8. Sé flexible, tu negocio no siempre será el mismo. En el negocio en el que se mueve Vito Corleone siempre identificó los cambios de mercado y lo que podrían representar para su negocio, por eso siempre fue flexible con los cambios, y ajustó su modelo de negocio cuando las circunstancias lo ameritaban. Los cambios siempre generar incertidumbre, por eso estar abiertos a ellos es la mejor formar de prepararse para el futuro y de pisar más fuerte en el presente. 

 

9. Decir que no, cuando es necesario. En una ocasión Corleone recibe una propuesta de Sollozo para participar en el negocio de los narcóticos que prometía ser muy lucrativo a futuro. No obstante, de manera respetuosa declinó la invitación a participar y lo hizo teniendo claro que, si invertía en dicho negocio, iba a ser la perdición para todas las familias que se dedicaban al contrabando. Cuando se nos presentan oportunidades a veces tenemos la tentación de decir que sí a todo. Pero, si queremos ser realmente exitosos, debemos analizar las consecuencias que puede traer para nuestra carrera, nuestro negocio y nuestra familia, aunque los intereses se vean lo bastante llamativos debemos analizar si con ello dejamos de ser nosotros mismos, yo creo que los líderes se identifican no por las cosas a las que les dicen que si, sino por el análisis y la valentía de las cosas a las que renuncian para tener éxito. 

 

10. Cuenta con un plan de sucesión. Don Corleone siempre tuvo en su cabeza que no iba a durar siempre, por eso invitaba constantemente a Sonny a que escuchara sus conversaciones. También, le empezó a poner tareas relacionadas con el negocio para que se fuera preparando como futuro sucesor. En Colombia, así como en muchas partes del mundo, las mayoría de las empresas que se crean empresas mueren en la primera generación familiar y son muy pocas las que llegan a la tercera generación, y esto sucede porque que a veces el socio fundador no dedica parte de su tiempo a enseñarle a sus hijos sobre el negocio y a preparar un futuro sucesor.

 

Por eso, esta semana los invito a que todos nos inspiremos con el personaje de Don Corleone y decidamos ser grandes líderes, sin importar la industria en la que trabajemos ni el cargo que tengamos, siempre es posible brillar y que le demos luz a los demás con nuestras acciones.

 

 EL PADRINO, LECCIONES DE LIDERAZGO

Mejora tu forma de liderar gracias a los cuatro consejos que se dejan entrever en esta mítica película.

https://miempresaessaludable.com/padrino-liderazgo-lecciones/

 

Don Vito Corleone es, Puzo y Coppola mediante, uno de los personajes de ficción más representativos del siglo XX. Además de ser un referente cinematográfico el guión contiene muchas lecciones sobre cómo liderar. Corleone sabe bien lo que quiere y a pesar de lo difícil que se lo pueda poner la sociedad lo consigue. Analizamos algunas de las enseñanzas más importantes:

 

Equipo y red de influencias

 

Don Vito es un maestro en crear una comunidad leal que le apoya si llega alguna complicación. Las relaciones que mantiene cara al exterior le permiten mantener su poder, independientemente de que esas relaciones le den un beneficio o no. La creación de alianzas estratégicas es indispensable en un contexto empresarial como el actual.

 

Para  eso demuestra lealtad, como vemos en el nacimiento de su figura en EEUU, y se sabe ganar el respeto. Un proceso lento pero que da resultados y que se relaciona con su siguiente cualidad.

 

La familia Corleone a base de planificación, ejecución y paciencia consiguió tener un poder inusitado.

 

 

La paciencia y la constancia, dos grandes aliados

 

El imperio Corleone es la viva imagen de lo que no pasa de un día para otro. A base de planificación, ejecución y paciencia consiguieron tener un poder inusitado. De acuerdo que hablamos del crimen organizado y en muchos sentidos es algo poco comparable con otro tipo de negocios pero ejemplifica bien como las grandes aspiraciones necesitan de paciencia y tenacidad para poder ser acometidas. También capacidad estratégica, algo en lo que desde el principio Don Vito brilla.

 

Aprende a gestionar  tu tiempo

 

Al contrario que muchos líderes o empresarios adictos al trabajo Don Vito sabía distinguir ámbitos y sabía que para poder rendir adecuadamente, para dar lo mejor de sí mismo hay que hacer otras cosas que no sean sólo trabajar. En su caso era estar con la familia, como dice en la propia película “un hombre que no pasa tiempo con su familia, nunca será un hombre de verdad”. Hoy día eso puede trasladarse al líder que no hace deporte o tiene tiempo para sus amigos.

 

Mejora la capacidad de negociación

 

Don Vito Corleone es uno de los negociadores más reconocidos de la historia del cine. Hay varios factores determinantes en su forma de hacerlo. El primero tener claro el objetivo al que se quiere llegar, algo que incluso sabe para su vida. El segundo el estudio a conciencia de las personas con la que se va a sentar. El tercero, y de dudosa aplicación en según qué casos referidos a la gestión del talento, es el desprenderse de las emociones. El actuar con la cabeza fría sin tener en cuenta otros factores sentimentales.

 

“EL PADRINO” Y SUS LECCIONES SOBRE LIDERAZGO

Publicado en 15 febrero, 2017

Tomado de: https://liderazgointerior.wordpress.com/2017/02/15/el-padrino-y-sus-lecciones-sobre-liderazgo/

Por: Bernardino López Barrios

 

Estoy casi seguro que muchas personas no se han dado la oportunidad de ver la trilogía de “El Padrino”, una obra creada por Mario Puzo y llevada al cine por Francis Ford Coppola.

 

Aunque la temática de “El Padrino” está vinculada con los obscuros negocios de las familias de gánsteres de la primera mitad del SXX y parte de los años 50 y 60, y de ninguna manera pretendo decir que la familia Corleone, protagonista de la historia, sea un ejemplo a seguir, considero que las películas pueden ser analizadas desde diferentes perspectivas.

 

En lo personal, siempre ha sido una trilogía que he disfrutado mucho. Su escenografía, sus actuaciones y la trama tienen una calidad sobresaliente. No por nada obtuvieron en su época la cantidad de galardones que hoy la hacen ser consideradas una de las mejores películas del cine de Hollywood.

 

Hace algunas semanas tuve la oportunidad de verla por tercera vez. No obstante, en esta ocasión, sin dejar de apreciar su gran calidad, pude hacerlo desde una perspectiva diferente y llegar a algunas conclusiones que, desde mi particular punto de vista, pueden ser aplicadas al tan trillado tema del liderazgo.

 

Como dicen, “ya todo está escrito”, por lo que no pretendo dar lecciones sobre el tema. Mi única intención es poner de manifiesto algunos rasgos de quienes ocupan posiciones de liderazgo y cuentan con las características para hacer de las organizaciones vehículos para la generación de prosperidad, y aquellos que, a pesar de tener un cargo de gran responsabilidad, carecen de al menos una de los atributos clave que se requieren para tener éxito.

 

Pero vayamos por partes:

 

En “El Padrino” aparecen una gran cantidad de personajes con un papel preponderante; no obstante, sólo me centraré en cuatro de ellos: Vito (el padre), Fredo, Sonny y Michael (los hijos varones).

VITO

Vito, un inmigrante italiano, adquiere el apellido Corleone por un error en la aduana norteamericana. La primera película narra su historia, en la que adquiere la reputación de protector de la comunidad en donde vive, una vez que asesina al cacique de la misma.

 

En Vito Corleone, a pesar de dedicarse al negocio de tráfico de alcohol, sobresalen rasgos de liderazgo que lo hacen un hombre con una enorme influencia y el “capo” más importante de las familias “gansteriles” de la época:

 

Es respetado por la posición que ocupa y por ser fiel a su palabra.

Es admirado por sus logros, pero sobre todo por su congruencia entre el pensar, decir y hacer. Dice “no” cuando considera que las ideas o propuestas de otros atentan contra sus valores.

Sabe escuchar.

Es justo, pidiendo reciprocidad a cambio de los favores que realiza, aunque este intercambio es solicitado en el momento de necesitarlo y nunca supera el favor hecho por él.

Es un hombre de resultados, lo cual se ve reflejado en la bonanza en la que vive él, su familia y toda la gente que lo sigue.


FREDO

Fredo, el hijo mayor de Don Vito, no muestra uno sólo de los rasgos de su padre:

 

A la sombra de la madre.

Débil y con baja autoestima.

Poco inteligente.

Muy resentido por no ser tomado en cuenta.

Juega al mejor postor.

Permite la vejación.

Totalmente improductivo.

 

SONNY

Sonny “Santino”, el junior de la familia:

 

Temido.

Con arranques temperamentales y violentos.

No admirado.

Ambicioso.

Soberbio,

No sabe escuchar.

Con muchos enemigos.


MICHAEL

Michael, el “hijo prodigio”. Es presentado como un personaje alejado de los “negocios” de la familia, condecorado por sus logros militares que, dadas las circunstancias que plantea la trama de la película, termina por reemplazar a Don Vito como “El Padrino”:

 

Es respetado por la posición que ocupa.

Es temido, no admirado.

Es un hombre de resultados.

Sin ningún problema para atentar contra la vida de otros seres humanos, incluyendo a su cuñado y Fredo, su hermano mayor.

Muy inteligente.

Incongruente.

Muere en la desolación, lejos de la familia.

 

 Seguramente, quienes hayan visto las películas o quienes las vean en el futuro, podrán agregar rasgos a los aquí mencionados.

 

Con todo, trataré de resumir en una matriz lo hasta aquí expuesto, con el propósito de que aquellos que lean este post puedan evaluar a sus líderes o realizar, por difícil que resulte, un trabajo de auto-análisis que pudiese ayudarlos a mejorar.



Para terminar, un video que resume lo anotado:




Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=xmoShAftyIU 




miércoles, 28 de abril de 2021

Consejos literarios - Emilio Alberto Restrepo en Revista Cronopio

 

Callada presencia Cronopio

 REVISTA CRONOPIO CALLADA PRESENCIA CRONOPIO,  EDICIÓN 92 CRONOPIO 0 COMMENTS

DECÁLOGO ARBITRARIO PARA ASPIRANTES A ESCRITORES

Capítulo tomado del libro 20 ESCRITORES COLOMBIANOS NOS REVELAN SUS SECRETOS DE CREACIÓN de la editorial LIBROS PARA PENSAR

https://revistacronopio.com/decalogo-arbitrario-para-aspirantes-a-escritores-emilio-alberto-restrepo/

Por Emilio Alberto Restrepo*

A raíz de una conversación que sostuvimos, motivada por la publicación de la colección de decálogos y consejos de escritores que a manera de listas he venido guardando con los años y recopilada en mis blogs, algunos muchachos me lanzaron la inquietud: ¿Qué tan valiosos eran los famosos decálogos para escritores, hasta dónde servían, qué tan válido era apegarse a ellos como si se trataran, de unas «tablas de la ley»?

Estábamos con unos estudiantes en la Parada Literaria Juvenil que se realizó en Medellín, algunos eran de bachillerato, otros universitarios, y había alguno que otro veterano matando el tiempo mientras cumplía una cita. Pero el reto, al mismo tiempo conclusión, fue claro: cada cual debía regirse por sus propias normas, cada uno debía decantar su propio código, cada cual tenía que reinventarse a sí mismo; total, nadie iba a responder por uno.

Entonces nos pusimos el ejercicio de diseñar cada uno su propio «manual de instrucciones», su propia lista y para efectos metodológicos, se sugerían 10 puntos, para asuntos de orden y concisión. Acá cumplo con mi tarea. Trato de creer en esos principios, no sé si dentro de unos días piense lo mismo, pero ahí vamos.

1. Mira el mundo, escúchalo, huélelo: en todo lo que pasa alrededor, hay una historia potencial gritando por ser descubierta, contada o tergiversada. Si quieres ser escritor, no pierdas ninguna oportunidad. Si no la ves, invéntala, de todas formas allí está.

2. Toma apuntes, la memoria es frágil. Para hacerlo, carga una libreta, una agenda, una grabadora de periodista. Si no lo haces, más de la mitad de las cosas que hoy te llaman la atención, mañana se volverán polvo de olvido. Si lo haces, siempre podrás volver sobre el apunte y tarde o temprano te servirá para elaborar un texto, para cubrir un espacio, para resolver una situación o para tomar una pequeña venganza.

3. Escribe, escribe, escribe. Lo que sea; ojalá con método e intención, pero si no, con intuición y anarquía. Muchas veces de estos últimos intentos, al escarbar se encuentra un diamante dentro de la basura.

4. Durante las épocas de sequía creativa, los mejores recursos para escamparse son: el cine, ver todas las películas posibles, sobre todo las clásicas, basadas en guiones poderosos llenos de historias vigorosas e imaginativas sin sobrecarga de efectos especiales; leer y leer, tratando de entender las costuras con que los maestros hicieron obras memorables y los no tan brillantes desaprovecharon buenas ideas; vivir, amar, pensar, hacer ejercicio y no auto-compadecerse, lamentándose de estar viviendo el cacareado «síndrome de la página en blanco».

5. No tengas miedos ni temores: puedes ser fiel retratista de la realidad, o combinar la ficción con sucesos reales, o inventarte una situación alternativa jugando un poco a ser un dios imperfecto. Es una cuestión de gustos personales. En literatura, más que en otras áreas, es cierto aquello de «piensa mal y acertarás». No le tengas miedo a la mentira, a la distorsión, al chisme, al mal pensamiento, a la calumnia… Siempre un nombre podrá ser cambiado, siempre podrás jurar en falso, siempre te podrás retractar o no, siempre podrás pedir disculpas. Lo importante es escribir. El infierno se encargará del resto.

6. Corrige, corrige, corrige. En caliente o en frío. Castiga los adjetivos, los adverbios y los adornos innecesarios o excesivos. Usa el buscador del computador para las palabras repetidas muchas veces. Pisa con cuidado la delgada línea de la gramática y la ortografía, que castigan con rigor los textos, a pesar de su calidad literaria.

7. Si puedes, busca un buen Taller de Escritores. Los genios silvestres que nacen y se hacen por generación espontánea son muy escasos, unas pocas decenas por siglo. Lo importante en ellos es el profesor, alguien con experiencia que genere confianza en el alumno y le refuerce la técnica para superar las debilidades, estimulando las virtudes individuales de cada uno. Hay que ir con la mente abierta y la autoestima en su punto, pues en los buenos talleres, son más las críticas que los halagos, las reprimendas que los aplausos, las deserciones que la continuidad. Sólo los obstinados, que casi siempre son los que persisten y van haciendo obra, sobreviven a las tormentas —y tormentos— del ego.

8. Detecta los concursos honestos y que se adapten a tu obra. No escribas para ellos, pero si puedes, participa con intenciones de ganar. Si no ganas, te debes blindar para que no importe y de todas formas seguir escribiendo. Son más los que se pierden, siempre saldrán nuevas convocatorias y nadie ha podido entender lo que pasa por la cabeza de los jurados. Es un completo azar, y ganar puede servir, pero perder no descalifica ni debe acabar con la motivación de un escritor. Si ganas, hay publicación, dinero y reconocimiento. Un premio te puede resucitar la obra anterior y generar un nuevo interés en potenciales lectores y editores.

9. Las ideas no son de nadie, el conocimiento es universal, la cultura está globalizada. Pero cuidado, el plagio es un pecado, mortal e inadmisible. Todo es susceptible de servir de inspiración, una buena canción, una mala película, una historia coja, un poema memorable. Todo admite continuaciones, variantes, segundas miradas, terceras opiniones, otras perspectivas. En literatura no hay cadáveres definitivos ni hornos crematorios que destruyan los rastros. Todo es cuestión de respeto, lenguaje y perspectiva. Lo importante es el estilo, el sello personal, ese aire individual que hace la diferencia.

10. No te creas el cuento de la fama, que es evanescente y pasajera, pero tiene el peligro de ser adictiva y enceguecedora. No niegues un consejo a tiempo a quien lo necesita y te mira con ansiedad; no eludas ni pospongas una buena conversación y aunque pienses que te están succionando tus trucos, considéralo un halago. No te marees con el éxito ni con el fracaso. Los libros están ahí, alguien los valora y otros los desprecian, pero a la mayoría les son indiferentes. Comparte con generosidad tus memorias, tus archivos, tus colecciones, incluso a los que han sido mezquinos contigo. Así estás sembrando un camino de recompensas, de ideas. O de rechazo y traición, tampoco importa mucho. En el fondo se trata de vivir, de sentir. El resto vale menos. Y recuerda que al final todos vamos a terminar en poder de los gusanos.

CODA. Recomendación final: Lee todos los decálogos, escucha y repasa todos los consejos, reflexiona sobre lo que han dicho otros más viejos o más sabios o más exitosos. Por lo menos te divertirás haciéndolo, aunque no cuentes con volverte un portento genial por hacerlo. Pero no creas en todo lo que dicen, no hay fórmulas mágicas. Cada uno se rasca su propio trasero como puede. Al final, eres el único que responde, nadie te va a dar la mano si no funciona. Con decálogo o sin él, ten en cuenta que los libros se defienden o se hunden solos, el tiempo no perdona y una moda siempre desplaza a otra.

BLOQUEO DE ESCRITOR: EL FAMOSO TERROR A LA PÁGINA EN BLANCO

Consejos para superar el bloqueo del escritor.

Esto he tratado:

1. Entiendo que es un proceso pasajero, común y connatural. Mientras más pienso en él, más me estresa; entonces no peleo, dejo que pase y no me presiono ni me desgasto. Es de verdad: dura unos días, pero nunca para siempre.

2. Mientras tanto, aumento la lectura de autores favoritos que tenía en remojo, o de recomendados que no había tenido la oportunidad de conocer.

3. Escojo una lista de películas, sobre todo clásicas, con más argumentos que efectos especiales y estudio la estructura de sus historias. Son particularmente útiles y entretenidas las de cine negro o de intriga.

4. En esta época, hago resúmenes o sinopsis cortos, tanto de los libros como de las películas. Sin darme cuenta, de cada uno me queda un artículo, que bueno o malo, puedo utilizar posteriormente.

5. Aprovecho para escribir un artículo en cualquiera de los blogs en los que colaboro, de un tema diferente al de mis últimos textos puramente literarios. Tomo temas de reflexión, o de opinión, o médicos, o noticias, o informes de lectura o reseñas de los libros o películas.

6. Normalmente hago una hora de ejercicio diario. En estos días de sequía, aumento quince minutos mi jornada de entrenamiento físico. Siento que se me activan las neuronas.

7. Voy a actividades a las que hacía tiempo no iba, como conferencias, cineclubes, lanzamientos de libros, conversatorios, obras de teatro, comediantes, carteleras culturales de universidades, etc.

8. Veo en internet cursos en video de creación literaria, talleres de escritura o de guion, hasta de ortografía y gramática, conferencias y entrevistas de grandes escritores, biografías, historia del cine o la literatura. Lo hago de manera pasiva, sin hacer todos los ejercicios que proponen, solo los veo y los pienso; y a veces tomo notas.

9. Cuando uno está lento mentalmente o se siente bajo de reflejos, un viejo profesor me dijo, sin aportarme prueba alguna, que a él le funcionaba comer menos grasas y más frutas y jugos con poco azúcar, tomar licor de manera recreativa, buscar más conversaciones frívolas y risueñas, (tan poco serias y trascendentes como sea posible), más sexo, más vida social y de un momento a otro, aparece una idea salvadora que permite retomar el ritmo. No tengo pruebas con rigor científico, pero le he hecho caso, y créanme que funciona.

10. Me pongo retos mentales: escribir apuntes de temas, reales o imaginarios de un asunto en especial: por ejemplo, qué recuerdo tengo de mi primera ida para la costa, qué sentí cuando vi el mar, qué recuerdo tengo de mi primera semana en la universidad, qué sé de la vida que fue o que pudo haber sido de tres de mis exnovias, los peores defectos de mis examigos, tres planes de venganza terrible (pero sin dejar huella, ni que nadie me pille, ni que nadie se entere de mis planes) para los amigos que me traicionaron y me jugaron sucio sin yo merecerlo, o si tuviese súper poderes, cómo castigaría a los políticos corruptos o a los secuestradores o a los violadores de niños. Lo importante es escribir, aunque sea una página de cada ejercicio y conservar los apuntes. Me asombro de las ideas loquísimas y muchas veces eficaces que salen de estos divertimentos un tanto perversos.

Les garantizo, si no les sirven, por lo menos pasan el rato entretenido sin tanta angustia. Para mí estos ejercicios tuvieron un doble propósito: me sirvieron y pasé un rato entretenido. Y miren: me quedó una nueva entrada al blog…

TIPS DE ESCRITURA

La obra habla por uno. Hay que escribir, lo importante es el texto; lo demás es farándula. Si el texto es bueno, con seguridad que encuentra su camino y el resto viene por añadidura. No es un

camino fácil, pero es muy enriquecedor.

El método no tiene nada de novedoso: estar atento, a ver qué historias hay, sabiendo que pululan por todas partes. Anotar todo lo que pueda servir ahora o después. Leer y leer. Ver muchas películas. Pensar y pensar. Escribir y escribir. Corregir. Saber que es más lo que se pierde que lo que se gana. Por ejemplo, por cada concurso ganado, hay diez o más perdidos y esto no debe descorazonar. No hay que ser apegado a las palabras, lo que no sirve hay que desecharlo o reescribirlo, no hay que desanimarse por las negativas de los concursos, los editores o los críticos.

En lo personal, los talleres literarios fueron la respuesta a mi necesidad de narrar, pues durante la mitad de mi vida no encontraba la manera adecuada de hacerlo. Es decir, tenía la idea, hacía la narración, pero el cuento salía malo o no se entendía, o no gustaba, o tenía defectos de forma que lo hacían inviable. El taller entrega eso, elementos de trabajo, herramientas para hacer eficaz un texto. El taller da constancia, da rigor, hay lecturas críticas que aportan. En los comentarios y hasta en la cara de los integrantes, tanto profesor como alumnos, uno ve si el texto sirve, si es repelente o atrapa, si divierte o es un ladrillo.

Ya todos los temas están escritos, la diferencia es el tratamiento que se le dé a la idea. El amor, la muerte, el deseo, el odio, la venganza, la avaricia, etc., ya han sido tratados y no hay mucho más de que hablar. Lo importante es volverlo a hacer sin repetirse, de manera novedosa, con un estilo propio que lo haga interesante y llamativo, digno de ser leído. Que llegue a nuevos públicos, que tenga una impronta, un sello.

La inspiración: es una forma de llamar a esa idea volantona que entra a la cabeza proveniente del exterior (que penetra a través de los sentidos), o del interior (alimentada por un recuerdo una evocación o un sentimiento). La idea siempre va a estar por allí, pero cuando da vueltas una y otra vez, y se aferra a la necesidad de atraparla y volverla texto, se dice que es gracias a las musas.

Ideas hay por miles, girando, generando cortocircuitos permanentes. Por eso es importante estar atento y vigilante, sensible a su necesidad de ser contada, para que no sea producto de una inspiración eventual, o una «musa inconstante» que estando allí puede no ser detectada. La clave es que cuando esté rondando sea capturada para ser traída a un plano creativo, consciente.

Que la inspiración no me abandone, pero que cuando aparezca, «me pille trabajando», nos han repetido los maestros desde siempre. Por eso hay que tener método. Hay que anotar todos los elementos susceptibles de ser narrados, almacenarlos en un archivo, una agenda, una grabadora, en fin, traerlas a un plano real para que dejen de ser inmateriales. Tarde o temprano, téngalo por seguro, van a ser usadas. En ese sentido, si se quiere hacer obra, hay que tener inspiración (musa) pero también constancia (transpiración), acaso más importante, para atrapar la idea y de ella hacer un texto literario.

Sobre la novela negra: es apasionante. Es entretenimiento puro. Desata la curiosidad en el lector, lo hace cómplice, lo involucra y lo envuelve en un juego de acierto y adivinación con elementos lógicos que casi siempre lo sorprenden y lo excitan. Por lo demás, se basa en historias poderosas e impactantes. Los personajes son fuertes y deben estar bien dibujados. La narración tiene que estar muy bien escrita, sin cabos sueltos y sin trampas burdas, pues si el interés decae o hay engaños, el lector la abandona sin consideración. Además, escudriña la sociedad y sus normas, describe la ciudad, su ética, su entorno, su ambiente, sus pecados. Es una fotografía del alma colectiva en la selva de cemento. Desnuda sus costumbres más ocultas y sus tendencias más abyectas. Muestra el submundo que hay debajo de la superficie, por debajo de lo aparente, un universo mucho más grande y salvaje del que nos imaginamos y que ruge bajo los neones y la contaminación de la ciudad.

Aunque uno escriba ficción, alguien opina que en el fondo siempre se escribe sobre uno y las cosas que conoce y los asuntos que le interesan. Mucho de lo que escribo tiene que ver con lo que oigo y distorsiono, lo que capto y modifico, lo que leo y acomodo, lo que percibo y me imagino. En los textos de mi detective (Joaquín Tornado) hay un poco de todo, aunque no sea autobiográfico: el delito, el crimen, el timo. En lo directo no me tocan, pero son muchas historias robadas a los amigos, en la esquina, en la tertulia, en el café, en los ecos que se quedan pegados de las paredes de los callejones y los antros.

Alguien decía que uno siempre escribe sobre los mismos temas, sobre su propio yo, o lo que más le impacta y le importa a ese yo, sobre su propia visión de la existencia, sacando lo más puro y lo más abyecto del ser que uno es. Uno se disfraza de los personajes, pone las palabras de uno en boca de ellos, maldisimula sus propias opiniones y sus taras y sus defectos en el carácter de ellos.

Cada texto es un ladrillo más en la pared del edificio de su propia obra. Cada personaje es una proyección, atenuada o exagerada, de la personalidad de uno. Uno escribe de lo que conoce, de lo que es, de lo que ha vivido, sentido y sufrido.

Escribir es hacer catarsis de uno mismo, es mirarse en un espejo distorsionado, en donde es posible que la imagen verdadera sea la que se refleja y la falsa, la que sale desde dentro de uno. Es posible que el verdadero yo, sea el otro y que uno ha estado engañado todo el tiempo. Siempre es peligroso pero fascinante ahondar esos laberintos de la creación. No sabe uno qué se va a encontrar; puede que a uno mismo, encadenado y prisionero de sus propias limitaciones y neurosis, en lo más profundo de una mazmorra. Es un juego aterrador, pero no hay marcha atrás.

El párrafo tiene su ritmo, su música, van pidiendo cuerda de acuerdo a la necesidad de la frase, del personaje, de la situación planteada. Por épocas, uno se preocupa más del lenguaje. En otras, por la caracterización, fuerza y veracidad del personaje. En otras, por la estructura. En otras, simplemente por la belleza, por la forma pura, por lo que usted denomina «lo estético». En otras, por la coherencia y el valor de la historia relatada. Cuando usted logra armonía y equilibrio y solvencia en todos estos aspectos, usted tiene en sus manos una obra maestra. Aplique esto a Cien años de soledad, al Quijote, a las grandes obras y se dará cuenta. Por eso es tan difícil tener en la misma cuadra un García Márquez o un Borges. Lograr esas cumbres sin perecer en el intento es un atributo de los grandes maestros. El resto nos partimos el lomo tratando de sacar el texto lo mejor posible, sufriendo en carne propia las obvias, y en ocasiones insalvables, limitaciones.

Lo importante no es la realidad de la historia con respecto a un referente de «la vida real», sino la veracidad de la historia en sí misma. Que se logre una efectiva «supresión de la incredulidad» porque el texto en sí mismo es tan fuerte, tan sólido, que establece sus propias normas de realidad, independiente del resto.

Hay una especie de afinidad, inmediata o tardía, que hace que un tema le dé vueltas en la cabeza a uno durante un tiempo. Repito, primero entra por los sentidos, luego se asoma una y otra vez, como reclamando su espacio. Luego produce una especie de regocijo, o un malestar, o una idea recurrente, que hasta que no se lleva al texto, no se resuelve. Luego llega otra y otra. Otras veces no es tan simple. Uno la anota en una agenda o en un archivo, «por lo que pueda ocurrir», porque en otro momento pueda tener algún interés. Entonces, cuando encuentra su espacio, viene a la memoria, o por esos azares no tan gratuitos, ese día uno abre el computador y la idea asoma sus narices para ocupar el espacio que tenía destinado desde siempre. Es algo un tanto mágico, pero que sabemos que existe. A veces son fuertes y determinadas desde el principio, uno sabe que tienen tanta fuerza, que terminan en una novela, completas, redondas, tal y como se la contaron a uno. Eso me pasó en «La milonga del bandido», en «El tren de los malditos» o en «Que me queda de ti sino el olvido». Sólo tuve que escribir, pulir, organizar: la estructura estaba completa, me fue dictada de principio a fin.

Toda inspiración-creación entra por los sentidos. Es difícil inventar algo puro, que no sea impactado por un estímulo externo. Algo captado por los órganos de los sentidos genera en la mente una idea digna de ser contada; algo visto, algo olido, algo escuchado, algo leído, se traduce en una imagen mental, en un mapa conceptual. El escritor debe estar preparado, con sus sentidos dispuestos, para tener la sensibilidad de dejarse permear por esto que entra a su cerebro a través de lo sensorial. Pero, sobre todo, debe tener agudo el oído: debe saber oír y escuchar, debe saber reconocer la música de las palabras, la cadencia de las voces. Esto le da el estilo propio a cada autor, una armonía que caracteriza sus textos. Por eso, lo de escuchar, se toma de varias formas: escuchar hacia afuera (prójimo, personas, medios, historias, chismes, sonidos, ruidos, música) para alimentarse de los estímulos externos que le alimenten la inspiración y escuchar hacia adentro, el sonido del texto, la lectura en voz alta, las disonancias, la musicalidad de lo escrito, la repelencia o la cadencia, la consonancia o la estridencia, dependiendo de la voz que queramos darle.

Siempre quería contar historias, pues crecí en medio de una tradición oral muy fuerte por la familia, por el barrio, por la gallada de amigotes, todo el día jugando e inventando aventuras en las calles, en las mangas, porque no había tampoco muchas otras opciones, pues fui niño en los años 60 y 70s. La palabra me embrujaba, me obnubilaba el poder seductor de las anécdotas, la fuerza de las narraciones. No me quería mover de donde hubiera un buen palabrero. Más tarde llegaron las lecturas y mi universo se expandió y quise ser como esos escritores que me hipnotizaban a través de un relato. Desde entonces quise escribir. Lo intenté mucho tiempo, sin encontrar las herramientas adecuadas, hasta que los talleres literarios me encausaron y pude encontrar la manera de expresarme: ya no era sólo la oralidad. La escritura había entrado en mi vida y, hasta ahora, me acompaña.

Uno habla de lo que más conoce, de lo que ha vivido. Y la Ciudad, y particularmente el barrio, han sido el entorno natural que ha alimentado mis vivencias. Entonces de ellos hablo, de eso que he vivido, padecido, amado y sufrido. La Ciudad, siempre la Ciudad. Y, por supuesto, la medicina. Son los dos grandes filones temáticos que alimentan mi literatura.

En el mismo sentido, surgen de las calles, las esquinas, las tiendas… mi personaje es el hombre común, al cual le ocurren situaciones fuera de lo normal. Lo mismo, los pacientes. Muchas historias surgen de los hospitales. Me he dado cuenta que el sufrimiento, el dolor, el abandono, el miedo, la muerte son una fuente inagotable de literatura. De ahí parten mis personajes: de la ciudad, de la medicina. Hablo mucho de personas abandonadas de la esperanza o de la fortuna. Del marginal, del solitario, del desesperado, del que no tiene salida, del que se quedó sin ilusiones.

Para mí, titular es una obligación penosa pero estimulante, que demanda estrujarse mucho el cerebro, pues tiene que marcar una diferencia, tiene que darle una impronta, no caer en el lugar común y dar una idea del texto narrado. Para mí, merece toda la atención, toda la concentración. Debe ser contundente, tener recordación, tener carácter y tratar de no parecerse a nadie. Para mí, insisto, es de la mayor importancia. Recuerdo estos títulos: «Qué me queda de ti sino el olvido», «¿Alguien ha visto el entierro de un chino?», «Una llamada por cobrar desde el infierno», «Música de buitres», etc.

En mi concepto, el escritor debe llegar al lector o si no está perdido. Hay varias formas de espantarlo: o con lenguaje rebuscado, artificioso, afectado, falsamente erudito, o con lenguaje ordinario, obsceno, procaz. Hay que buscar un equilibrio sano. En ocasiones hay que recurrir a lo escatológico, sin abusar del recurso, cuando sea necesario para el texto. A veces hay que usar un término erudito (casi nunca), cuando se amerite. Por ejemplo, si un personaje se tropieza o se asusta, nada peor que ponerlo a decir «¡Pamplinas!, ¡casi me fragmento mi artejo mayor, oh… el dolor me embarga!» Esto se soluciona fácil con un buen «¡HP!, ¡casi me parto el dedo!» Un poco más brusco, pero más simple, más real y, por tanto, más eficaz. No genera rechazo en el lector y lo invita a acompañarlo en su dolor, no a rechazarlo por filipichín y pretencioso.

Las lecturas, el tiempo y la revisión juiciosa, van dando las pautas para ir logrando el equilibrio y dejar de ser empalagoso o extremadamente campechano y chabacano. Si el adjetivo no es necesario o la metáfora no está bien hecha, sobran y chillan, y vuelven repelente el párrafo. Es por eso que debemos tratar de dominar el significado de las palabras, la ortografía, la puntuación, la gramática, la estructura, etc.

Lo importante no es la realidad de la historia con respecto a un referente de «la vida real», sino la veracidad de la historia en sí misma. Que se logre una efectiva «supresión de la incredulidad porque el texto en sí mismo es tan fuerte, tan sólido, que establece sus propias normas de realidad, independiente del resto. Es por eso que Cortázar es tan veraz cuando nos cuenta, con toda la naturalidad del mundo, que su personaje está «vomitando conejitos», lo mismo Asimov o Bradbury, o el mismo Borges reescribiendo el Quijote, o Gabo elevando a su personaje en cuerpo y alma hacia el cielo, como si nada, todo tan normal. Soy poco dado a la fantasía o a la ciencia-ficción, me matriculo más en el realismo sucio que en realismo mágico y estoy fuertemente presionado para que mis escritos anden sintonizados en clave de vida real. Escribo sobre personajes comunes a los cuales les suceden, por asuntos del azar o el infortunio, cosas extraordinarias, pero no exentas de verosimilitud. Si yo no me las creo, no funcionarán tampoco en el lector y echará el libro a la basura. Es todo un reto.

En mi caso la literatura es catártica, sanatoria, terapéutica. Es mi siquiatra particular y me permite exorcizar muchos demonios que de otra manera me tornarían en un asesino en serie. Lo cuento con ejemplos. En una ocasión me demandaron por una complicación grave en mi oficio como médico. La demanda me la inició un colega con el cual había tenido un altercado, a manera de retaliación. Cuando me enteré, tuve la convicción de que lo que tenía que hacer era mandarlo a asesinar, de manera lenta y dolorosa, como una forma de reparación, de venganza necesaria para el espíritu. Afortunadamente no ocurrió así: la literatura vino a salvarnos a los dos, a mí de la cárcel, a él del empalamiento. Escribí una novela corta, «Crónica de un proceso», en donde cuento pormenorizadamente el caso. Fue publicada por la Universidad CES. Hoy se estudia en la cátedra de ética y de derecho médico y he dictado decenas de conferencias de cuenta de esa publicación. Lo mismo con un primo hermano, amigo entrañable, que por la vía del corazón se me metió al bolsillo, con la idea de quitarme todo el patrimonio. Casi me deja en la ruina. La literatura me permitió sanar el sentimiento de traición, de odio y de resentimiento, mientras me recuperaba. Le quedó, como homenaje y testimonio, un cuento y una novela de mi amigo Joaquín Tornado llamado «El primo y el timo».

Mientras uno escribe, no piensa en dañar a nadie, no comete pecados ni incurre en delitos. O por lo menos, si lo hace, es inofensivo. Todo queda en el papel.

SUGERENCIA

Leer las entrevistas en los siguientes medios, porque de ahí se han tomado los apuntes presentados en este texto.

El Colombiano.

El Espectador 1.

El Espectador 2.

Libros & Letras.

«Le confieso, sin pudor intelectualoide, que me gustan los concursos, me gusta participar en ellos, me he ganado algunos, he perdido la mayoría y en muchos, he quedado de finalista, (de «primera princesa», como se burlan de mí algunos de los colegas). Lo importante es escribir, gozársela, tener método, disciplina y rigor. Si en el camino se atraviesa un premio, bienvenido, es estimulante, le trae a uno nuevos lectores, mucha gente se interesa por la obra anterior, le da un poco de más visibilidad para ser un poco más leído. Mire usted: ahora me está entrevistando por haberme ganado la beca del Municipio con «Gamberros S.A»; de lo contrario, no nos hubiéramos conocido, ni usted como periodista o crítico se hubiera interesado por lo que pienso sobre el arte de la creación literaria. Eso está muy bien y lo agradezco, pues con seguridad gracias a ello, los lectores de su periódico se podrían potencialmente interesar por leer mis libros. Lo importante es el rigor, tratar de escribir bien y cada vez mejor. No obsesionarse con el concurso ni amargarse por no ganarlo. Los concursos no son matemáticos ni justos. Los jurados no siempre premian al mejor. Si la obra es buena, y no gana esta vez, hay que revisarla y mejorarla, que con seguridad tarde o temprano encontrará su espacio, le llegará su tiempo».

* * *

El presente texto hace parte del libro «20 escritores colombianos nos revelan sus secretos de creación», publicado por Editorial libros para pensar, en diciembre de 2020. www.librosparapensar.com Correo-e: edicion@librosparapensar.com

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* Emilio Alberto Restrepo. Médico, especialista en Gineco-obstetricia y en Laparoscopia Ginecológica (Universidad Pontificia Bolivariana, Universidad de Antioquia, CES, Respectivamente). Profesor, conferencista de su especialidad. Autor de cerca de 20 artículos médicos. Ha sido colaborador de los periódicos la hoja, cambio, el mundo, y Momento Médico, Universo Centro. Tiene publicados los libros «textos para pervertir a la juventud», ganador de un concurso de poesía en la Universidad de Antioquia (dos ediciones) y la novela «Los círculos perpetuos», finalista en el concurso de novela breve «Álvaro Cepeda Samudio» (cuatro ediciones). Ganador de la III convocatoria de proyectos culturales del Municipio de Medellín con la novela «El pabellón de la mandrágora», (2 ediciones). Actualmente circulan sus novelas «La milonga del bandido» y «Qué me queda de ti sino el olvido», 2da edición, ganadora del concurso de novela talentos ciudad de Envigado, 2008. Actualmente circula su novela «Crónica de un proceso» publicada por la Universidad CES. En 2012, ediciones b publicó un libro con 2 novelas cortas de género negro: «Después de Isabel, el infierno» y «¿Alguien ha visto el entierro de un chino?» En 2013 publicó «De cómo les creció el cuello a las jirafas». Este libro fue seleccionado por Uranito Ediciones de Argentina para su publicación, en una convocatoria internacional que pretendía lanzar textos novedosos en la colección «Pequeños Lectores», dirigido a un público infantil. Fue distribuido en toda América Latina. Ganador en 2016 de las becas de presupuesto participativo del Municipio de Medellín, con su colección de cuentos Gamberros S.A. que recoge una colección de historias de pícaros, pillos y malevos. Con la Editorial UPB ha publicado desde 2015 4 novelas de su personaje, el detective Joaquín Tornado. En 2018 publicó su novela «Y nos robaron la clínica», con Sílaba editores.

Blogs: www.emiliorestrepo.blogspot.com, www.decalogosliterarios.blogspot.com

Serie de YouTube Consejos a un joven colega.

Cuentos Leídos por el autor: https://emiliorestrepo.blogspot.com/2015/06/cuentos-leidos.html

Twitter: @emilioarestrepo


domingo, 7 de febrero de 2021

 

DECÁLOGOS PARA UNA COMUNICACIÓN NO HOSTIL EN REDES SOCIALES





La propuesta es optimizar y armonizar la comunicación a través de redes, algo cada vez más útil y frecuente cada día, en cualquier profesión y en el ejercicio ciudadano. Se busca no agredir al prójimo, respetar sus puntos de vista y tratar de hacer una convivencia armónica, constructiva  y proactiva en redes

https://actadiurna.org/2017/02/19/decalogo-para-una-comunicacion-no-hostil/

“El Manifiesto de la comunicación no hostil” es una iniciativa surgida en el contexto de un simposio celebrado en Triestre (Italia) los días 17 y 18 de febrero de 2017. Es un decálogo de sentido común, que todos pueden entender y  que vale la pena difundir.

 

 

Aquí están las diez ideas:

 

1. Virtual es real – Digo y escribo en la red sólo las cosas que tengo la valentía de decir en persona

 

2. Se es lo que se comunica – Las palabras que elijo relatan la persona que soy: me representan

 

3. Las palabras dan forma al pensamiento – Me tomo todo el tiempo necesario para expresar lo mejor posible mi pensamiento

 

4. Antes de hablar hace falta escuchar – Nadie tiene siempre razón, tampoco yo. Escucho con honradez y apertura

 

5. Las palabras son un puente – Elijo las palabras para comprender, hacerme entender, acercarme a los demás

 

6. Las palabras tienen consecuencias – Sé que cada una de mis palabras puede tener consecuencias, grandes o pequeñas

 

7. Compartir es una responsabilidad – Comparto textos e imágenes sólo después de haberlos leído, valorado, comprendido

 

8. Las ideas se pueden discutir. Las personas se deben respetar – No convierto a quien sostiene ideas que no comparto en un enemigo al que hay que eliminar

 

9. Los insultos no son argumentos – No acepto insultos ni agresividad, ni tan siquiera a favor de mi tesis

 

10. También el silencio comunica – Cuando la mejor elección es callar, callo

 

 

DECÁLOGO DE LAS REDES SOCIALES

En la última década, las redes sociales han experimentado un importante auge. Si bien ya existían redes sociales de mensajería instantánea (todos recordaremos el maravilloso MSN Messenger), las redes sociales tal y cómo las conocemos hoy se han desarrollado principalmente en los últimos cinco años. El desarrollo ha sido tanto que se han convertido en uno de los pilares de la estrategia digital tanto de las PYMES como de las grandes empresas.

 

Decálogo de las Redes Sociales - Funky Marketing

https://www.funkymk.com/decalogo-de-las-redes-sociales/

Podemos encontrar numerosas opiniones sobre las redes sociales y su mayor o menor utilidad para las empresas, puesto que son muchos los falsos mitos que circulan por Internet acerca de las redes sociales. Por eso, te traemos este decálogo que toda empresa debe tener cuenta para no cometer errores estratégicos con su marca:

 

¿Las Redes Sociales son gratis? Si bien las redes sociales son de acceso gratuito y cualquiera puede registrarse y contar con un perfil público, si una empresa quiere promocionar y dar a conocer sus productos o servicios, deberá invertir dinero en publicidad, así como en una persona que gestione un plan de Social Media.

Honrarás al Community Manager. Cuántas veces escuchamos la famosa frase «las redes sociales las puede gestionar cualquiera». Nada más lejos de la realidad, gestionar una red social no se trata únicamente de postear enlaces, imágenes y vídeos. Es necesario tener conocimientos de estrategia digital, marketing y comunicación para poder llevar a cabo un buen Social Media y gestionar de manera correcta la comunidad de seguidores.

Planificarás tus Redes Sociales. Antes de publicar y gestionar una red social hay que saber cuál es el público objetivo de la marca, qué es lo que busca o cómo encontrarlo. Para ello es necesario hacer una planificación y establecer una estrategia en base a los objetivos de la marca.

¿Las RRSS son aptas para todas las empresas? Hay redes sociales aptas para todo tipo de negocios de productos y servicios, pero debemos encontrar cuál es aquella que se adapta a las necesidades de nuestra marca y de nuestros objetivos, y elegir aquella que puede ofrecernos una mayor visibilidad y mayor fidelización de nuestros clientes.

¿Hay que estar en todas las Redes Sociales? Este es otro tópico bastante extendido pero falso puesto que no es necesario tener un perfil en todas las redes sociales que existen (que, por cierto, son muchas). Debemos estar presentes en aquellas en las que esté nuestro público potencial y que sean rentables para nuestro negocio. Porque a veces más es menos.

Calidad vs. Cantidad. Tener muchos seguidores no siempre es una garantía de éxito para una empresa. Por supuesto tener una base de fans amplía es muy importante, pero lo básico para los perfiles de redes sociales es la interacción. Para poder generar interacción en Internet es necesario tener una comunidad de seguidores y de fans que interactúe, mencione, comparta, etc. Lo importante es tener un grueso de seguidores que esté interesado en nuestros productos o servicios y que genere feedback.

Monitorizarás tus redes sociales. Para poder obtener el máximo rendimiento de las redes sociales es imprescindible monitorizar los perfiles y analizar las estadísticas que nos ofrecen tanto las propias redes sociales como plataformas externas de monitorización. Analizar las estadísticas nos ayuda a saber si lo que estamos haciendo funciona y a tomar decisiones que nos permitan mejorar nuestra estrategia.

Contenido de interés. Muchas empresas caen en el error de publicar contenido a todas horas y muchas veces ese contenido puede no ser de interés para los seguidores. Lo ideal es publicar contenido atractivo para nuestros fans y seguidores, que genere valor estratégico para la marca. No hay que centrarse exclusivamente en vender puesto que las redes sociales son un lugar de entretenimiento, por ello hay que ofrecer a los seguidores la parte curiosa, divertida o diferente de nuestro sector o actividad, para poder «cautivarlo».

Evitarás los temas políticos y religiosos. En general es conveniente evitar cualquier tema que sea conflictivo (fútbol y demás deportes incluidos). Una empresa ha de mantenerse al margen ante estos temas y ser objetivo e imparcial.

No hay gustos personales. Hay que olvidarse de los gustos personales, eres empresa antes que persona. Una empresa puede publicar lo que quiera y mostrar su lado más humano, pero no hay que olvidarse que los contenidos tienen que estar relacionados con el negocio en cuestión.

 

 

DECALOGO COMUNICACION EN INTERNET 

https://www.open-ideas.es/decalogo-comunicacion-en-internet/

Cesar Calderón en el Manual del E-Lider plantea un acertado decálogo para el que decide dar sus primeros pasos comunicando en Internet y en las redes sociales. Aunque los diez consejos están enfocados a los representantes públicos en el mundo de la empresa cualquier persona que quiera ejercer un liderazgo en los negocios en Internet o en el social commerce deberá tenerlos en cuenta.

 

1.- Antes de ponerte a hablar abre bien las orejas y escucha a los ciudadanos.

 

2.- Tu perfil en las redes sociales es tuyo. No permitas que lo maneje otra persona.

 

3.- No te circunscribas únicamente a los argumentos de tu partido y organización. Habla de lo que quiere hablar, no de lo que toque.

 

4.- Dialoga con los ciudadanos, contesta a lo que te pregunten y pregunta lo que necesites.

 

5.- Interactua con otros ciudadanos, participa en grupos, eventos y causas que te interesen como uno más.

 

6.- No dialogues únicamente con los de tu partido u organización.

 

7.- NO abuses del canal: el sam político en los medios sociales se paga caro.

 

8.- Cuida el lenguaje, las redes sociales no son el Congreso de los Diputados o un MInisterio.

 

9.- Crea tu propia comunidad.

 

10.- En las redes sociales eres lo que compartes: enlaza, di lo que piensas, participa.

 

 

 

 

 

 

DECÁLOGO PARA UN BUEN USO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN

https://www.familiaysalud.es/vivimos-sanos/ocio-y-actividad-fisica/nuevas-tecnologias/decalogo-para-un-buen-uso-de-las

"Haz un buen uso, sin abuso y con responsabilidad"

 

1. Las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) pueden ser muy positivas para el aprendizaje de niños y adolescentes. También permiten adquirir habilidades tecnológicas que necesitarán en su futuro.

 

2. Pero un mal uso puede generar problemas físicos (dolor de espalda, fatiga ocular, problemas del sueño, sedentarismo…), académicos (menor concentración o rendimiento…), psíquicos (adicción, estrés…) y sociales (aislamiento, perdida de interés….)

 

3. Los padres deben formarse e informarse para educar a sus hijos en un uso responsable. Sea un modelo para ellos. Establezca normas y ponga límites. No use videoconsolas, tabletas, ordenadores, teléfonos inteligentes (smartphones)… antes de los 2 años. Por la noche y durante las comidas guárdelas en un lugar común, respetando los momentos de comunicación familiar y el descanso.

 

4. Evite que accedan a contenidos de riesgo (bulimia, anorexia, violencia, pornografía, pedofilia, consumo de drogas, juegos, fraudes comerciales, vídeos de moda con conductas de riesgo, etc.). Establezca programas de control parental. Tenga en cuenta la orientación por edades y temáticas de los videojuegos y programas de entretenimiento (código PEGI).

 

5. Proteja todos los dispositivos con conexión a la Red con antivirus, bloqueos de pantalla, contraseñas y códigos fuertes. Actualice los sistemas operativos y sus programas.

 

6. Ojo con los contenidos que suben en Internet. Enséñeles el valor de la privacidad propia y de los demás. Lo que se sube a la Red se puede modificar, compartir y puede permanecer para siempre.

 

7. Se debe enseñar el respeto a los demás. El ciberacoso o ciberbullying es cuando entre menores se insultan, amenazan, chantajean y humillan de forma reiterada a través de una red social. El sexting es el envío de material erótico o pornográfico. Ambos pueden tener serias repercusiones: sociales y emocionales para quienes lo sufren y legales para quienes lo realizan.

 

8. El menor no debe contactar ni seguir en redes sociales a quien no conoce en la vida real. Y menos acudir a una cita. El grooming se produce cuando un adulto se hace pasar por menor, para chantajearle y abusar sexualmente de él.

 

9. A veces los problemas relacionados con las TIC se detectan tarde. Tenga una buena comunicación con su hijo. Preste atención a cambios físicos, emocionales o del comportamiento.

 

10. Ante un caso de sospecha o certeza de ciberacoso o grooming se debe actuar siempre de forma inmediata. Hay que alejarles del acosador y denunciar el hecho. Si la situación es grave pida ayuda a un profesional (pediatra, psicólogo, psiquiatra o policía experto en delitos tecnológicos). 

 

 

 

DECÁLOGO DE LA COMUNICACIÓN DE LA CIENCIA EN LAS REDES SOCIALES

http://www.anisalud.com/actualidad/anis-al-dia/223-dec%C3%A1logo-de-la-comunicaci%C3%B3n-de-la-ciencia-en-las-redes-sociales

Fruto de la segunda jornada Ciencia en Redes, celebrada el 17 de mayo de 2013 en Madrid, la Asociación Española de Comunicación Científica, organizadora del evento, publica el decálogo de la comunicación de la ciencia en las redes sociales.

 

1.      Hay tantas formas de usar las redes sociales como personas. Interesa utilizar su potencial para mejorar la comunicación. No conviene estar en las redes sociales si no tenemos nada que aportar.

 

2.      El titular debe ser llamativo, explicar de qué trata la entrada y no volcar en Internet lo que se ha producido para papel. El medio cambia y el lenguaje también. Lo que no varía es el rigor: cada dato hay que contrastarlo, y esto nos lo facilitan los enlaces.

 

3.      El móvil, el discurso visual y la conversación generada en torno al contenido son los nuevos reyes. Hay que favorecer la conversación en torno a lo visual.

 

4.      Las redes sociales son globales. No se pueden realizar acciones para un solo país.

 

5.      En las redes sociales lo que importa no es tanto la herramienta (que va cambiando), sino las personas. Y la conversación tiene más valor que la información que la origina.

 

6.      En redes no hay que hablar solo de "cosas bonitas" o que nos gustan, y por eso los periodistas continúan siendo necesarios.También es responsabilidad de los comunicadores de la ciencia la denuncia de las pseudociencias.

 

7.      La comunicación en internet y en redes es mucho más que "páginas vistas". Necesitamos insistir en ello a la hora de obtener financiación y publicidad.

 

8.      La calidad prima sobre la cantidad, y la participación (engagement) y la reputación tienen más valor que el número de seguidores en redes sociales.

 

9.      La obligación de divulgar la ciencia también atañe a los científicos, y las redes sociales proporcionan espacios para hacerlo. No hay excusas.

 

10.    Los científicos deberían saber de y estar abiertos a la comunicación. Y los periodistas que se dedican a esto deberían saber cómo funciona la ciencia

 

11.    La ciencia está en todas partes y es evidente que interesa en el mundo real y en el mundo digital, que no son mundos distintos. Así que hay que perderle el miedo a vulgarizar, que no es otra cosa que hacer la ciencia inteligible.

 

12.    La gente está dispuesta a implicarse con los contenidos que realmente le apasionan y, por suerte, la ciencia lo hace. Aprovechémoslo.

 

13. La única norma es que no existen normas infalibles, y el mejor consejo que se puede dar es no seguir al pie de la letra ningún consejo.

 

 

 

CONTROL DE PRIVACIDAD Y USO SEGURO Y RESPONSABLE PARA MEJORAR LA IDENTIDAD DIGITAL

https://www.yolandacorral.com/identidad-digital-decalogo-buenas-practicas-en-redes/

 

Los diez consejos básicos que se comparten en decálogo final del informe del Centro Criptológico Nacional – CCN CERT como buenas prácticas en las redes sociales yo los he concretado en estos puntos:

 

1.     Cuida tus perfiles en redes sociales, aportan más información de la que piensas y conforman tu identidad digital. No sé si te has parado a pensar pero hoy en día qué crees que ofrece más información sobre ti ¿tu DNI o tus redes sociales? Independientemente a esto es obvio que siempre hay que proteger y cuidar todos los documentos de identificación personal porque con ellos los ciberdelincuentes pueden hacer muchas cosas pero reflexiona sobre ello, publicamos mucha información que toda recopilada resulta muy jugosa.

De las redes sociales se puede sacar oro puro, OSINT hace el resto. Practica el egosurfing, esa palabreja rara que no es más que buscar tu propio nombre en Internet para rastrear qué información tuya hay disponible en la red. Una buena idea es crear alertas de contenido en Google Alerts que ayuden a cuidar tu identidad digital.

2.     Controla el contenido que publicas en redes sociales. Personas y empresas encuentran cosas sobre ti, lo analizan y sacan un juicio sobre ti en base a ellas. Si tu puedes buscar a (casi) cualquier persona por Internet, cualquier persona te puede buscar a ti y los responsables de recursos humanos y reclutadores o nethunters no son ajenos a ello. Al contrario, año a año crece la cifra de empresas que consultan los perfiles en redes sociales de sus candidatos e incluso de sus trabajadores. Facebook, LinkedIn, Twitter e Instagram están a la cabeza de las más consultadas pero también observan si tienes canal YouTube o tienes presencia en otras plataformas de vídeo. Saber cómo te expresas, cuál tu nivel de comunicación escrito y oral y tu comportamiento con el resto de usuarios es de vital importancia y ofrece mucha más información de lo que crees a las empresas, hoy la mayoría de selecciones de personal empiezan curioseando las redes.

Recuerda: abrirse un perfil en una red social es muy sencillo, arrojar contenido sobre ellas también es fácil pero no todo sirve. Mejor aplicar una serie de consejos para hacer un buen uso de las redes sociales como dejó Eva Collado a su paso por el Cibermaratón de marca personal, que lamentar la pérdida de oportunidades profesionales y personales o del puesto de trabajo por comentarios, selfies o acciones desafortunadas en las redes. Si lo que buscas es saber ‘Cómo gestionar y proteger la identidad digital‘ o ‘Cómo potenciar tu marca personal‘ aquí te dejo unas de mis ponencias al respecto.

3.     Publicar demasiada información personal tuya o de otros en redes sociales supone un riesgo. Toca pensar antes de publicar siempre, siempre, siempre, es una máxima que nunca se puede olvidar. Cuanto más sensible es la información y los contenidos publicados, mayores probabilidades hay de sufrir un robo de identidad, caer en fraudes online, ser víctima de un ciberacoso y un largo etcétera.

Evita publicar información sobre tu domicilio, cuando estás o no en casa. Sorprende aún que haya gente incauta con estas cosas pero las hay así que ten cuidado de no exponer tus documentos de información personal, número de teléfono, tarjetas bancarias. Información sobre tu ideología, religión política… es muy sensible y resulta bastante jugosa porque aporta mucha información. Recuerda a mayor exposición, mayor vulnerabilidad.

Hay que tener especial cuidado con la información que se comparte sobre los menores. Muchas veces no pensamos en que somos los familiares quienes les estamos creando una gran huella digital desde pequeñitos, la identidad digital de muchos arranca ya con una ecografía. Cuidemos a los más pequeños, somos en primera instancia su ejemplo a seguir.

4.     En Internet viene muy bien aplicar un principio básico: ser prevenido ante lo desconocido. Hacer clic en cualquier enlace, archivo adjunto o mensaje de fuentes desconocidas (incluso de conocidas) nos puede poner en grave riesgo. Hay que tener en cuenta que los ciberdelincuentes siempre van a jugar con todo lo que esté a su alcance (curiosidad, ego, creencias, ilusiones…) para ganarse nuestra confianza, son grandes maestros en el arte del engaño, conocen bien las técnicas de Ingeniería social.

Con el paso del tiempo lo de tener cuidado a la hora de conectarse en redes WiFi públicas no ha cambiado pues son muchos los peligros que entraña conectarse a estas redes abiertas. Hay que tener mucha cautela, evitar conectarse o hacerlo a través de una VPN pero siempre extremando las precauciones. Este cuidado también aplica a la hora de cargar dispositivos en USB públicos, evita hacerlo. Siempre es mejor idea mejor cargar desde un enchufe, usar una batería externa, hacer uso de un escudo USB o entender que tampoco pasa nada por quedarse sin batería por un tiempo. Los USB públicos los carga el diablo.

5.     Hay que proteger el acceso a las cuentas haciendo uso de contraseñas largas, robustas y diferentes para cada servicio y establecer el doble factor de autenticación (2FA) en todos los servicios que sea posible que son muchísimos. Aunque no sea la panacea pues se han comunicado ataques que se saltan incluso este sistema por duplicado de la tarjeta SIM, siempre que podamos hay que activar el 2FA, es una capa extra de seguridad para proteger tus cuentas y por tanto tu identidad digital.

Se puede comprobar si nuestro correo ha sido comprometido en alguna brecha de seguridad en haveibeenpwned y hay disponible un listado bastante completo para comprobar qué servicios que permiten 2FA en twofactorauth.

6.     Siempre tienes que controlar si está activada o no la geolocalización de tus perfiles y contenidos en redes sociales. No es bueno dejarla activada por defecto, mejor comprobarlo y compartir la ubicación solo cuando a ti te convenga, se trata de hacer un uso inteligente de esta funcionalidad para evitar riesgos. Decir en todo momento dónde estamos y qué estamos haciendo se lo pone (más) fácil a los delincuentes que están al acecho para cometer delitos. Robos, asaltos, agresiones, secuestros incluso desgraciadamente algún asesinato se ha producido por mostrar la ubicación en redes sociales y andar siempre geolocalizado, así que mucho cuidado con esto.

El historial de ubicaciones de Google aporta muchísima información sobre nosotros, nuestros lugares y hábitos. Google ya tiene la información y la tendrá, reflexiona si quieres tenerlo activado o desactivado para que no caiga esta información por descuido, imprudencia o mala suerte en manos de terceros que puedan acceder a tu cuenta. Para revisarlo ves a Google Maps – Menú y busca ‘Tu cronología’. Tú decides cómo dejarlo.

7.     Comprueba siempre cómo tienes la configuración de privacidad tanto de tus perfiles en las redes sociales como en los contenidos que compartes. Nunca es buena idea dejar la configuración de privacidad por defecto, activar la revisión del etiquetado en publicaciones puede evitar más de una sorpresa.

Considera si quieres que cualquier persona te pueda localizar por el correo electrónico o teléfono con el que te has dado de alta en una red social. Muchas personas dejan esto sin configurar y puede que te resulte más conveniente facilitar la localización en unas redes sociales que en otras.

8.     El respeto debe ser una máxima. No hay que difundir información privada sobre otras personas sin su consentimiento ni etiquetar a nadie que no quiera. Lo que no te gustaría que te hicieran a ti, no lo hagas.

Si no solo han publicado algo que no querías si no que además estás sufriendo una situación de ciberacoso, no debes sentirte culpable porque quien o quienes acosan son los que están cometiendo un delito. No entrar en provocaciones, hacer uso de la opción de reportar y comunicar a la red social lo sucedido, pedir ayuda no encerrarse en el silencio, guardar pruebas de todo y si es un caso grave denunciar. En España hay un teléfono gratuito para casos de acoso escolar el 900018018 y también está de manera gratuita la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE el 017 un teléfono en el que atienden cualquier necesidad de información o problema relativo a la ciberseguridad de menores, familias, ciudadanos y empresas.

9.     Como en la vida analógica, hay que cuidar y proteger las relaciones en Internet. Ante las peticiones de amistad de desconocidos hay que tener presente otra de las frases que uso constantemente ‘en Internet no todo es lo que parece ni todos son quienes dicen ser‘.

Día a día tras muchas peticiones de amistad de personas desconocidas que encienden la llama se esconden personas sin escrúpulos o verdaderas mafias que hacen de la sextorsión todo un negocio y una pesadilla para quien lo sufre. En este punto recomiendo ver la charla que ofrecí en CyberCamp ‘Jugando con fuego. Del sexting a la sextorsión y el grooming rondando‘ pues no hay semana que no reciba varios mensajes de personas que están pasando por este tipo de chantaje y no saben cómo afrontar la situación. Un problema muy grande. Muy, muy grande y extendido.

10.Por último hay que recordar siempre que en Internet nosotros mismos somos la primera línea de defensa para protegernos. No hay que esperar a sufrir un incidente de seguridad para (pre)ocuparnos de nuestra seguridad digital porque entonces el daño a nuestra identidad digital puede ser casi irreparable.

Siempre hay que prestar atención a los constantes consejos de seguridad que ofrecen las instituciones y organizaciones oficiales. Seguir sus perfiles en redes sociales es una de las mejores recomendaciones para estar informados: Policía Nacional, Guardia Civil, INCIBE, OSI e IS4K mis básicos imprescindibles. He enlazado con sus perfiles oficiales enTwitter pero tienen presencia en las principales redes sociales, búscalos y sigue sus consejos. Tu seguridad lo agradecerá.