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domingo, 26 de octubre de 2014

"ESCOLIOS" DE NICOLAS GOMEZ DAVILA SOBRE EL ARTE, LA LITERATURA Y LA CREACION

"ESCOLIOS" DE NICOLAS GOMEZ DAVILA SOBRE EL 
ARTE, LA LITERATURA Y LA CREACION

El pensador colombiano Nicolás Gómez Dávila recogió en sus Escolios (comentarios breves a manera de aforismos) pensamientos propios y originales sobre las diferentes ramas del conocimiento, condensando de forma magistral sus posturas ante los asuntos más diversos. Cada frase tiene una contundencia que abruma, nada en ellas sobra ni falta y reproduce de manera rotunda y redonda lo que otros autores dijeron en tratados con cientos de páginas. Con la elegancia y el sarcasmo de  Wilde, con la vivacidad de Shakespeare, con la erudición  de Borges, lanzó máximas que golpean como una almadana sobre la ignorancia y la estulticia. Si bien nunca fueron recogidas en decálogos, cada cita es una sentencia sobre el arte, la creación, la cultura. Los invito a que las degusten. Un verdadero alimento para el espíritu. Creo que tiene mucho que enseñarle a tantos twiteros que pretenden ser ingeniosos. Es demoledor...

—«Gran escritor no es el que carece de defectos, sino el que logra que sus defectos no importen».

—«El artista auténtico trabaja con mentalidad de artesano».

—«Artista clásico es el que prefiere la perfección a la originalidad».

—«La originalidad no es algo que se busque, sino algo que se encuentra».

—«El escritor bien educado trata de ser claro. Pero no achaquemos siempre nuestra ineptitud a su mala educación. Explicar, en vez de aludir, supone desprecio al lector».

—«El escritor bien educado trata de limitarse a lo necesario».

—«Al texto que dejamos reposar se le desprenden solas las palabras sobrantes».

—«El poeta mediocre inventa sus símbolos. El gran poeta los descubre».

—«El tema del escritor auténtico son sus problemas; el del espurio, los de sus lectores».

—«Cuando la frase y su sentido pueden divorciarse, el escritor ha fracasado».


—«El escritor pierde un mes de indulgencias por cada palabra sobrante».

—«Una pudibundez ridícula no le permite hoy al escritor inteligente tratar sino temas obscenos. Pero ya que aprendió a no avergonzarse de nada, no debería avergonzarse de los sentimientos decentes».

—«Sin dignidad, sin sobriedad, sin modales finos, no hay prosa que satisfaga plenamente. Al libro que leemos no le pedimos sólo talento, sino también buena educación».

—«La literatura toda es contemporánea para el lector que sabe leer».

—«Un poco de polvo sobre un texto ahuyenta al lector común. Como si un soplo de inteligencia no dejara el mármol limpio».

—«Pocos lectores saben leer sin sentirse vigilados por las modas literarias de su tiempo».

—«La literatura contemporánea, en cualquier época, es el peor enemigo de la cultura. El tiempo limitado del lector se gasta en leer mil libros mediocres que embotan su sentido crítico y lesionan su sensibilidad literaria».

—«Tal vez no haya necedad parecida a la de pasar la vida leyendo a escritores mediocres porque son nuestros contemporáneos».

—«Con la corrupción del escritor pululan libros malos, con la del lector mueren los buenos».

—«La mediocridad inevitable de lo que se escribe es más explicable que la evitable mediocridad de lo que se lee».

—«En la intimidad de la lectura el gran escritor no parece limitarnos, sino completarnos».

—«La lectura es droga insuperable, porque más que a la mediocridad de nuestras vidas nos permite escapar a la mediocridad de nuestras almas».

—«Sólo debemos leer para descubrir lo que debemos releer eternamente».

—«Aprender a leer es descubrir que se debe perpetuamente releer».

—«Sólo se puede releer al que sugiere más de lo que expresa».

—«Tradición, propaganda, casualidad o consejo, escogen nuestras lecturas. Nosotros sólo escogemos lo que releemos».

—«Releer entierra con frecuencia, y rara vez resucita».

—«El escritor indiferente a la popularidad no pretende ser contemporáneo de los escritores de su tiempo, sino de los escritores que admira».

—«El escritor neto, en cualquier época en que viva, no se preocupa en pertenecer a la literatura contemporánea. Para el verdadero escritor literatura contemporánea es la que él hace».

—«No hay que escribir para tener lectores sino como si fuéramos a tener lector».

—«Para escribir bien hay que decidirse a desbordar con tacto el diccionario del idioma en el cual escribimos».

—«La frase perfecta es la que logra con menos gestos señalar más rumbos».

—«El auténtico escritor no busca la perfección por vanidad, sino por cortesía con el lector».

—«El que anhela influir es prolijo. La brevedad es indicio de respeto al lector».

—«El escritor capaz de ver con claridad lo concreto circula ileso entre las ideas estúpidas».

—«Clásico es el escritor a quien le basta nombrar el objeto para hacérnoslo ver».

—«Mientras menos adjetivos gastemos, más difícil mentir».

—«Al que dibuja el mapa del mundo, el mundo se le suele volver mapa».

—«Los críticos patriotas les inventan genios a las literaturas pobres. Nada daña más el gusto que el patriotismo».

—«Las frases son piedrecillas que el escritor arroja en el alma del lector. El diámetro de las ondas concéntricas que desplazan depende de las dimensiones del estanque».

—«Algunos intentamos escribir tan sólo para prolongar la vida cotidiana en vida inteligente».

—«Los grandes libros tienen cortesía de reyes magnánimos: acogen al lector como si fuese su igual. El escritor mediocre trata de humillarnos para ocultar su baja posición».

—«El que no confronta su vida a través de los grandes textos la confronta a través de los tópicos de su tiempo. Toda visión es conquista y no punto de partida; necesita, por lo tanto, aliados».

—«No es entre pequeños en donde nos sentimos grandes, es en la luz de los grandes en donde nos sentimos crecer».

—«El texto que admita paráfrasis es subalterno».

—«El viejo libro inteligente no se torna nunca obsoleto, porque el nuevo libro inteligente sólo vuelve explícitas ideas que implícitamente englobaba el libro viejo. La inteligencia es paisaje cuya iluminación varía, pero cuyo relieve no cambia».

—«Las grandes obras necesitan años para emerger del acervo de cadáveres literarios que las asfixian».

—«El tiempo destaca la desigualdad entre los libros con una implacable crueldad».

—«Leídos al cabo de decenios, los libros buenos pueden aburrir, pero los malos no divierten».

—«Mientras los contemporáneos sólo leen con entusiasmo al optimista, la posteridad relee con admiración al pesimista».

—«Sólo las letras antiguas curan la sarna moderna».

—«Sólo en los libros mismos de quienes las inventaron no envejecen las ideas».

—«En un siglo donde los medios de publicidad divulgan infinitas tonterías, el hombre culto no se define por lo que sabe sino por lo que ignora».

—«Hombre culto es aquel para quien nada carece de interés y casi todo de importancia».

—«Lo que distingue al hombre culto del inculto es su manera de ignorar».

—«La cultura es básicamente el código de los buenos modales de la inteligencia».

—«Las culturas se resecan cuando sus ingredientes religiosos se evaporan».

—«Frente a la pluralidad de civilizaciones y culturas, no debemos ser ni relativistas, ni absolutistas, sino jerarquizantes».

—«Los “apóstoles de la cultura” acaban volviéndola negocio».

—«Los mercaderes de objetos culturales no serían irritantes si no los vendieran con retórica de apóstol».

—«El prestigio de la “cultura” hace comer al tonto sin hambre».

—«El más repulsivo y grotesco de los espectáculos es el de la superioridad de profesor vivo sobre genio muerto».

—«El afán de estar enterado es el disolvente de la cultura».

—«El bobo, para ser perfecto, necesita ser algo culto».

—«La suerte de toda causa se juega en dos tableros distintos: el de la razón, el del éxito. No debemos confundirlos».

—«El tiempo es menos temible porque mata que porque desenmascara».

—«El volumen de aplausos no mide el valor de una idea. La doctrina imperante puede ser una estupidez pomposa. Tan trivial reparo suele escapar, sin embargo, al espectador amedrentado».

—«Increíble que los honores enorgullezcan a quienes saben con quiénes los comparten».

—«Nada más estúpido que desdeñar la estupidez cuando solicitamos sus aplausos».

—«El tumulto en torno a una obra de arte no es hoy indicio de importancia estética, sino de aprovechamiento político».

—«La adjudicación de premios a escritores mediocres es ridícula, a grandes escritores insolente».

—«Perfeccionemos la insolencia de nuestras ideas».

—«Escribir es la única manera de distanciarse del siglo en el que le cupo a uno nacer».

—«La estética, como la historia, da verdades sin dar recetas».

—«La obra de arte no resuelve sino problemas artísticos».

—«En arte no puede haber herejías: el acierto estético es la ortodoxia».

—«Comunicación o expresión no son fines, sino meramente medios, de la obra de arte».

—«La índole de la obra de arte puede depender de condiciones sociales, pero su calidad estética de nada depende».

—«Sobre la calidad de una época nos informa su arte, no sus discursos».

—«Las auténticas obras de arte estallan a espaldas de su tiempo, como proyectiles olvidados en un campo de batalla».

—«Sin el bien que encierra, como vestigio o como augurio, el mal es estéticamente opaco».

—«La literatura es el arte de devolver al vocablo significativo la función expresiva del grito».

—«La inteligencia literaria es la capacidad de pensar lo concreto».

—«La literatura se deshonra cuando se propone influir en vez de entretener».

—«La palabra no se nos concedió para expresar nuestra miseria, sino para transfigurarla».

—«El estilo es el orden a que el hombre somete el caos».

—«Mantengamos la confusión verbal entre estética y ética. Que lo feo signifique siempre algo malo y malo algo feo».

—«La estética no triunfa liberándose de los valores éticos, sino absorbiéndolos».

—«Aún cuando se corrompe, el arte a la larga traiciona al diablo».

—«La existencia de la obra de arte demuestra que el mundo tiene significado. Aunque no diga cuál».

—«No es el mensaje de la obra de arte, sino la existencia de lo estético, lo que tiene significado trascendente».

—«Llaman “fomentar la cultura” coronar a mediocres».

—«El talento de un escritor no está en describir un personaje, un paisaje, una escena, sino en hacernos creer que lo hizo».

—«La alusión es la única manera de expresar lo íntimo sin adulterarlo».

—«El escritor moderno olvida que tan sólo la alusión a los gestos del amor capta su esencia».

—«La descripción nada describe mientras no se desvanece en alusión».

—«La descripción depende menos de epítetos y de metáforas que de ritmos y eufonía».

—«Al hablar de un poeta es tonto insistir sobre sus poemas fracasados. Lo normal es que los poemas fracasen. Un poeta no es más que sus triunfos».

—«De los defectos de un gran escritor se debe hablar con respeto».

—«Los críticos patriotas les inventan genios a las literaturas pobres. Nada daña más el gusto que el patriotismo».

—«El pecado mortal del crítico está en soñar secretamente que podría perfeccionar al autor».

—«Una reseña de literatura contemporánea nunca permite saber si el crítico cree vivir en medio de genios o si prefiere no tener enemigos».

—«Entre dos críticos literarios que dicen lo mismo, el uno puede parecernos ilegible y estúpido, el otro delicioso y agudo. El arte de la crítica es inseparable de la personalidad del crítico».

—«Crítico de talento es ante todo el que despierta en su lector el deseo de leer, o de no leer, el libro de que habla».

—«Al hallar la fuente de una obra, el crítico literario cree descubrir su explicación, cuando meramente tropieza contra su pretexto».

—«Críticas de crítico viejo a nueva excelencia literaria no suelen ser pertinentes, pero generalmente no son falsas».

—«El único escritor del XVIII resucitado por la admiración de nuestros contemporáneos ha sido Sade: Visitantes de un palacio no admiran más que las letrinas».

—«Deploremos menos la obscenidad del novelista actual que su infortunio. Cuando el hombre se vuelve insignificante, copular y defecar se vuelven actividades significativas».

—«Lo que es cambiante, variable, móvil, no es el gusto, sino el mal gusto».

—«La tarea ineludible de la crítica, mañana, será el redescubrimiento del gusto».

—«La madurez del espíritu comienza cuando dejamos de sentirnos encargados del mundo».

—«Ser joven es temer que nos crean estúpidos; madurar es temer serlo».

—«Madurar no consiste en renunciar a nuestros anhelos, sino en admitir que el mundo no está obligado a colmarlos».

—«El primer paso de la sabiduría está en admitir, con buen humor, que nuestras ideas no tienen por qué interesar a nadie».


—«El escritor que no ha torturado sus frases tortura al lector».

—«Escribir sería fácil si la misma frase no pareciera alternativamente, según el día y la hora, mediocre y excelente
».


—«Las frases son piedrecillas que el escritor arroja en el alma del lector. El diámetro de las ondas concéntricas que desplazan depende de las dimensiones del estanque
».


—«Los argumentos con que justificamos nuestra conducta suelen ser más estúpidos que nuestra conducta misma. Es más llevadero ver vivir a los hombres que oírlos opinar».

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