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viernes, 24 de octubre de 2014

Consejos para escritores de Will Self

Consejos para escritores de Will Self


1 No mirar hacia atrás hasta que haya escrito un borrador completo. Comience cada día continuando la última frase que escribió el día anterior. Esto evita sentimientos serviles, y significa que usted tiene una cantidad importante de trabajo antes de llegar a la verdadera labor que es el de...

2 la edición.

3 Lleve siempre consigo una libreta. Y me refiero a siempre. La memoria a corto plazo sólo retiene información durante tres minutos; a menos que esté escrito en el papel, puede perder una idea para siempre.

4 Detener la lectura de ficción –son mentiras, de todos modos, y no tiene nada que decir que no sepa ya (suponiendo, claro está, que usted haya leído mucho de ficción en el pasado; si no lo ha hecho no tiene sentido alguno ser un escritor de ficción).

5 ¿Sabe Ud. algo de esa sensación enfermiza de inadecuación y de la sobreexposición que se siente cuando se mira su propia prosa? Relájese a sabiendas de que esta sensación horrible nunca, nunca se irá, no importa qué tan exitoso y alabado públicamente se vuelva uno. Es intrínseco a la actividad real de la escritura y debe ser apreciado.

6 Viva la vida y escriba sobre la vida. Hay más que suficientes libros sobre libros.

7 De la misma manera recordar cuánto tiempo las personas pasan frente al televisor. Si usted está escribiendo una novela con un ambiente contemporáneo tiene que tener largos pasajes donde no pasa nada salvo mirar televisión: "Más tarde, George vio Grand Designs mientras comía con Hobnobs. Luego vio el canal de compras por un rato...".

8 La vida de escritor es esencialmente de confinamiento solitario; si usted no puede hacer frente a esto, dedíquese a otra cosa.

9 Ah, y no olvidar la paliza ocasional administrada por los guardias sádicos de la imaginación.

10 Considérese a sí mismo como una empresa pequeña de una sola persona. Haga ejercicio (tome largas caminatas). Celebre una fiesta de Navidad cada año en el que usted esté parado en la esquina de su sala de redacción, gritando en voz muy alta para sí mismo mientras bebe una botella de vino blanco. Entonces mastúrbese debajo del escritorio. Al día siguiente sentirá una profunda y aglutinadora sensación de vergüenza.


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